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Los trucos psicológicos del spam

El spam es una plaga creciente del que pocos buzones de correo se libran. Pese a que prácticamente todo el mundo conoce sus riesgos, cada día hay miles de personas que abren estos mensajes, y que incluso llegan a pinchar en sus enlaces para comprar algún producto. De hecho, es una práctica ilegal bastante rentable para las compañías que la utilizan, un negocio con el que consiguen varios millones de euros.

Según un informe elaborado por la firma de seguridad McAfee, titulado Mind Games: A psychological análisis of common e-mail scams, las razones por las que los usuarios pinchan en este correo basura son muy variadas, aunque entran en juego valores psicológicos e, incluso, emocionales.

El análisis se muestra claro a la hora de confirmar la rentabilidad de este negocio; si en Estados Unidos la mitad de la población (150 millones) utilizara su cuenta de email prácticamente a diario, uno de cada dos (75 millones) abriera algún correo no deseado, y el 1% (750.000) comprara algún producto por un valor medio de 20 dólares, el mercado de estos spams llegaría hasta los 15 millones de dólares por semana, solo en ese país.

McAfee critica, además, la actitud de muchos usuarios que prefieren detectar qué emails son correos no deseados a través de su título, antes de instalarse un software capaz de localizarlos y eliminarlos. Y es que, con el paso de los años, el asunto de estos mensajes ha variado completamente, y ahora son mucho más sofisticados, en el idioma materno del receptor, y en ocasiones personalizados para un núcleo de población concreto.

Para articular mejor su engaño, los creadores de spam mandan mensajes positivos, siempre con algún objetivo que mucha gente querrá conseguir. Además, utilizan algunos trucos en sus títulos para incitar a los usuarios a abrir el correo y ver su contenido.

Algunos de los más utilizados son los que apelan a la curiosidad del receptor (“El informe dice…”), descargas gratuitas (“Descargas de Adobe ilimitadas”), fechas señaladas (“Día de la madre”, “San Valentín”), emociones (“Otra semana sola”), puestos de trabajo inexistentes (“Pagas inmediatas”), premios (“¡Has ganado!”) o temas que pueden producir en el usuario cierta angustia (“Ataca tu obesidad”, “Viagra gratis”).

Lo que parece claro es que los responsables de este tipo de mensajes utilizan cualquier estrategia para que los cautos internautas lean su contenido, pinchen, y sean presas de un fraude.

Para evitar esta situación, McAfee da en el informe algunos consejos a los usuarios, como no darse de baja de un email si no se reconoce la empresa que lo envía, no publicar la dirección de correo en ninguna web ni foro, utilizar una cuenta de email diferente para suscribirse a servicios de boletines, utilizar software anti-spam, o no contestar nunca a estos mensajes no deseados.

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