BAQUIA

No bajéis canciones gratis, que lo pide la industria de la música

La industria discográfica volvió a pedir a los usuarios que dejen de bajarse canciones o tostarse discos a mansalva. A su juicio, la piratería está contribuyendo a que la música entre en una callejón sin salida que acabará volviéndose en contra de los propios consumidores. “La música gratis significa menos música nueva, menos artistas nuevos, menos opciones, miles de empleos menos”, apuntó Jay Berman, presidente de la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI, por sus siglas inglesas) durante una conferencia de prensa en Bruselas con motivo de la ceremonia de entrega de los Premios Platino de Europa concedidos por la IFPI.

Consciente de que los lamentos no evitarán que la gente siga trapicheando archivos mp3 de la Red o reventando las grabadoras de CDs, la IFPI puso encima de la mesa algunos datos que tachó de preocupantes pero que, muy probablemente, a los internautas les entre por un oído y les salga por otro: las ventas de discos compactos en Alemania alcanzaron los 185 millones de unidades el año pasado, mientras que el de discos vírgenes fue de 182 millones.

La preocupación por este tipo de cifras aumenta a medida que el asesinato por parte de la RIAA de los programas que permiten el intercambio de ficheros de música se ha demostrado absolutamente ineficaz. Los ejecutivos del sector piensan que, incluso, a día de hoy existen más archivos musicales que no respetan los derechos de autor de los que podían conseguirse cuando Napster disfrutaba de su momento de gloria al atraer a más de 60 millones de usuarios.

La defensa de los derechos de autor encontró un nuevo defensor durante la conferencia de prensa en el artista francés Jean Michel Jarre, quien volvió a repetir la idea de que “si la música ha de continuar manteniendo a los artistas, no puede tomarse sin el permiso de los artistas”.

John Kennedy, presidente y director ejecutivo de Universal Music International, también sacó su pañuelo de lágrimas para comentar que “si la mentalidad de bajarse música gratis sigue sin freno, las firmas discográficas no podrán reinvertir hasta el 15% de sus ingresos en descubrir y nutrir a los artistas de platino del futuro”.

Y siguió añadiendo más leña al fuego: “En el 2000, siete álbumes vendieron en Estados Unidos más de cinco millones de copias. Desde entonces, ninguno ha vendido más de cinco millones de copias”.

Según datos de la propia IFPI, durante 2001 las ventas de discos cayeron un 5%, hasta los 33.700 millones de dólares. En países como Dinamarca o Austria la caída fue más significativa, alcanzando el 19 y 10%, respectivamente.


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios