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NOTA ENTER – La VoIP en el móvil podría transformar el sector

Actualmente, cualquier terminal de los llamados smartphones es capaz de navegar por Internet o de enviar y recibir e-mails. Por lo tanto, es cuestión de tiempo el que otros servicios en Internet estén disponibles. Es evidente que existe una demanda creciente para usar los mismos servicios en terminales móviles que en equipos fijos: utilizar Facebook, Twitter o YouTube desde el teléfono móvil lleva a querer utilizar también Skype. Esta demanda se ve acelerada, además, por la actual crisis económica: con la menor renta disponible por parte de los hogares, estos tratarán de gastar menos dinero manteniendo sus comunicaciones. A principios de este año, la demanda de servicios de voz sobre IP en los terminales móviles quedó en evidencia cuando Skype lanzó su aplicación para el iPhone: fue descargada un millón de veces los dos primeros días. Sin embargo, las implicaciones de esta aplicación tienen consecuencias muy profundas sobre la cuenta de resultados y la estructura de negocio de las operadoras: a diferencia de otras en la AppStore, puede canibalizar la fuente de ingresos primordial de la telefonía móvil (el 86% de los ingresos de las operadoras móviles en Europa son por servicios de voz). Como todo servicio que tiene un precio bajo, no sorprende, en la actual coyuntura, que Skype esté obteniendo unos buenos datos. Los ingresos de la empresa crecieron un 11% comparado con el mes anterior y un 25% con el mismo cuarto del año anterior, alcanzando los 170 millones de dólares. Los ingresos de los seis primeros meses de 2009 eran un 23% mayores que los del mismo periodo en 2008. En el segundo trimestre de 2009, Skype contaba con 480 millones de usuarios registrados (37,3 millones mas en ese periodo). A finales de 2008, ya eran 405 millones, frente a 255 millones de clientes de Vodafone en el mundo. Aunque estas cifras no son comparables (es evidente que el uso y los ingresos generados por un usuario de Skype no son los mismos que los de un cliente de Vodafone), dan una idea del alcance del fenómeno: ¿qué pasaría si los usuarios de Skype utilizaran también sus servicios para las comunicaciones móviles? Conviene señalar que la VoIP no ha sido un éxito total: mientras que las operadoras tradicionales han migrado sus llamadas a redes IP y los clientes empresariales tienen casi todos planes de precios IP, el uso de servicios como Skype sigue siendo limitado (llamadas internacionales la mayor parte) para los particulares (por cuestiones de calidad ligadas a los equipos del que llama y del que recibe la llamada, disponibilidad, etc.). Sin embargo, esto podría cambiar con su llegada a los terminales móviles. ¿Qué es la mobile VoIP? Se conoce como mobile VoIP al uso de tecnología IP para la transmisión de voz en redes móviles. Se trata de extender la voz sobre IP de redes fijas a redes móviles. Es necesario encontrar en su desarrollo un equilibrio entre los costes de este nuevo servicio y la existencia de una mayor o menor movilidad para el usuario: mientras que el uso de la mobile VoIP en redes WiFi ofrece un servicio gratuito más allá del acceso a Internet, su cobertura está limitada al alcance de la citada red. Por otro lado, estándares utilizados por las operadoras, como el HDSPA o el EVDO rev A, ofrecen una mayor calidad de audio y la capacidad de una cobertura urbana ampliada, incluyendo rápidos tránsitos entre las estaciones base, pero este servicio es más costoso y aún tiene problemas de implementación no resueltos. Finalmente, un tercer tipo de VoIP tiene resultados más que discutibles con respecto a la calidad de la experiencia para usuario al combinar las tecnologías IP y call-back para terminar la llamada. Algunos distinguen entre mobile VoIP (un programa descargado que permitirá las comunicaciones IP en el teléfono móvil) y la más deseada MoIP, Mobile Communications over Internet Protocol, una aplicación nativa dentro del teléfono que haría de la voz a través de Internet su canal primario. Los servicios de VoIP están actualmente disponibles en pocos terminales, entre los que figuran el iPhone, algunos modelos de la Blackberry de RIM y algunos móviles de Nokia. En particular, en el verano de 2006, una estructura SIP y un cliente VoIP fueron introducidos en los terminales de la serie ‘E’ de Nokia (terminales duales compatibles con las redes WiFi). Desde ese momento, estas tecnologías se han introducido en todos los terminales compatibles con las redes WiFi. Recientemente, Nokia introdujo un cliente de VoIP integrado en otro de sus terminales (el Nokia 6300i). Ciertas aplicaciones llamadas phone to phone no pueden ser bloqueadas. Se realiza una llamada al ‘operador’ VoIP. Este hace a su vez otra llamada al destinatario de la llamada y después conecta las dos llamadas. Este procedimiento es barato y no puede, en principio, ser bloqueado. Las empresas más populares que ofrecen este servicio son Voipium, Truphone, Gizmo y Voipraider, pero hay muchas otras. ¿Está la tecnología lista? Un reciente artículo publicado por IDATE7 considera que el tiempo para la VoIP en terminales móviles no ha llegado aún. Su éxito dependerá de si se llega a ofrecer una experiencia simple para todos los usuarios, con una calidad aceptable de los servicios y a un precio atractivo. Según IDATE, las razones por las cuales estos servicios aún están lejos de hacerse generales son las siguientes: 1. Existen todavía numerosos desafíos en términos de ancho de banda, latencia y calidad del servicio, que dan como resultado experiencias de usuario poco satisfactorias desde el punto de vista del uso y de la disponibilidad de los servicios. 2. La VoIP móvil actual está limitada al 3G, y no asegura la interoperabilidad con aparatos 2G. La transición entre celdas y redes es la principal barrera técnica, ya que no está aún implementada con la suficiente calidad. Mientras que para acceder a Internet y utilizar servicios como los básicos de las redes sociales basta con tener un móvil GPRS, no parece posible utilizar Skype en terminales móviles salvo que estos sean 3G. La cuestión de la interoperabilidad desaparecerá con la migración progresiva hacia el 3G. 3. El servicio de la voz sobre IP depende de acuerdos específicos entre proveedores de VoIP y fabricantes de terminales para incluir software nativo de VoIP en los terminales. El mercado está muy fragmentado entre diferentes actores. 4. Por lo tanto, la calidad y la disponibilidad de estos servicios depende de los terminales y de la cobertura (y hasta del programa informático), a la vez de la persona que llama como de la que recibe la llamada. 5. El software actual de VoIP en los terminales móviles es un gran consumidor de batería, ya que demanda una actividad constante al procesador: el canal ha de estar abierto si se quieren recibir llamadas. 6. Finalmente, la provisión de la VoIP puede requerir una mayor capacidad de la red (hasta un 33% más en comparación con una llamada en una red UMTS, según IDATE) para soportar los mismos volúmenes de tráfico de voz. En la situación actual, las operadoras preferirán dedicar esa capacidad al crecimiento de la banda ancha móvil (estimado según IDATE entre un 80% y el 100% anual). ¿Aparecerán planes de precios por parte de las operadoras? La VoIP es cada vez un servicio más aceptado por usuarios particulares y empresariales (cada vez más pequeñas y medianas empresas integran la VoIP en sus redes o planean hacerlo a corto plazo). Servicios como Skype o Vonage son ya conocidos por una gran parte de la sociedad. El desafío para las operadoras es de algún modo monetizar los beneficios de estos servicios innovadores sin infligir daños irreparables a su cuenta de resultados y perder el control de su red. El problema es que la mayoría de los usuarios concibe Internet como algo gratuito y sin un sobrecoste asociado a la visita de determinadas páginas web específicas. Por lo tanto, este servicio especialmente cuestiona la principal fuente de ingresos de las operadoras de telecomunicaciones y por eso puede transformar radicalmente la industria. No es de extrañar por lo tanto que su evolución se realice en medio de fuertes disputas entre operadores, fabricantes de equipos y empresas de Internet. Los primeros pasos de la VoIP en terminales móviles los dieron compañías como Fring y otras en 2006. Sin embargo, la calidad del servicio no estaba a la altura, ni la banda ancha móvil ni los smartphones habían conocido el impresionante desarrollo actual. Las operadoras móviles temen las consecuencias de esto y pueden bloquear estos servicios o fomentar su adopción para ganar suscriptores. T-Mobile anunció en abril de 2009, que no permitiría a sus usuarios utilizar una nueva aplicación de Skype diseñada para el iPhone de Apple. Sin embargo, según informaba el Financial Times Deustchland en mayo de 2009, las operadoras Vodafone y T-Mobile en Alemania estarían reconsiderando su postura de no vender los terminales Nokia si incluyen el programa de VoIP de Skype, lo que permitiría realizar llamadas más baratas. Los dos operadores manifestaron que estaban interesados en ofrecer tarifas específicas para el uso de la VoIP, en vez de bloquear unos servicios que habían estado disponibles en los meses anteriores (en redes WiFi, no en las del propio operador). Desde T-Mobile se señaló que en los contratos que los clientes firman con la compañía se prohíbe terminantemente el uso de estas aplicaciones. T-Mobile ofrecía dos explicaciones para esto: el mayor nivel de tráfico repercutiría en la calidad de las comunicaciones en la red, y en el caso de que el programa no funcionase los usuarios podrían responsabilizar a T-Mobile y no a Skype. Hasta ahora, una barrera para el desarrollo de la VoIP era el control del terminal. Si los usuarios obtenían un ‘terminal gratuito’ como incentivo para su contrato con el operador, no es sorprendente que las funcionalidades del aparato respondan más a las necesidades de este que a los deseos del aquellos. Por lo tanto, las operadoras subvencionan terminales donde el usuario no puede, por contrato, incluir todas las aplicaciones que pudiera desear (incluyendo VoIP). Deutsche Telekom anunció antes del verano que abriría sus redes a los servicios de VoIP pero con una tarifa específica: para poder utilizar estos servicios se deberá contratar una tarifa de datos adicional de 10 €. Finalmente, el 19 de agosto Telefónica anunció que abriría su red de teléfonos móviles en Alemania a los servicios de VoIP como Skype mediante su red HSDPA. Para ello, sus clientes debían tener contratado alguno de sus planes de datos en Internet. O2, marca fuera del mundo hispano de Telefónica, mencionaba de manera específica sus planes ‘Internet Pack M’ (200Mbs por 10 €/ mes) e ‘Internet Pack L’ (5Gb por 25 /mes). Telefónica considera que mientras el servicio de VoIP sea sostenible, se debe permitir su utilización. Este concepto de sostenibilidad, de evitar la saturación de la red, es una referencia nada velada a la demanda de poder por parte de las operadoras de gestionar el tráfico y de priorizar algunos servicios y contenidos en sus redes frente a otros. Aunque puede tener sentido cuando se mueven paquetes de voz, algunos lo interpretan como un ataque a la Net neutrality. Por otro lado, el viernes 24 de julio, un operador móvil virtual español, MásMóvil, que cuenta con alrededor de 100.000 clientes en España, anunció el lanzamiento de una nueva oferta que, por una tarifa plana al mes, suministraría 30 MB a sus clientes para hacer un número ilimitado de llamadas mediante Skype (serían cerca de tres horas al mes con esta capacidad) y de mensajes a través de a redes sociales. Más allá del límite, cada MB adicional tendría un precio de tres céntimos. No se necesitaría un contrato especial para poder disfrutar de este servicio. Y entonces entra Google en la batalla, la misma que tiene lugar en los Estados Unidos. La FCC recientemente pregunto a Apple (el 31 de julio de 2009) por el bloqueo de la aplicación Google Voice, que pretendía realizar llamadas de VoIP en los iPhone a través de la red de AT&T. Las respuestas de Apple9 señalaban que AT&T no tiene ningún poder de decisión sobre las aplicaciones aprobadas para el iPhone. Sin embargo, sí que existe un acuerdo entre las dos compañías que obliga a Apple a no incluir ninguna aplicación en su tienda que sirva para originar o terminar llamadas VoIP en la red móvil de AT&T sin el permiso de ésta. La razón esgrimida, una vez más, es la ya conocida preocupación por la congestión de la red. Respecto de si existen aplicaciones de VoIP que usen la red 3G de AT&T aprobadas por Apple, la compañía responde que desconoce si la aplicación de Google utiliza redes 3G, pero que las aplicaciones aprobadas (como Skype, Nimbuzz and iCall), sólo utilizan redes WiFi. Conclusión ¿Se puede tratar de vallar el campo de Internet? Cada vez que esta pregunta se ha formulado en el pasado la respuesta ha sido negativa. Los usuarios, organizados de manera más o menos espontánea, han encontrado formas de sortear las barreras y obtener de la manera más ventajosa posible los contenidos o los servicios demandados. La VoIP en terminales móviles aparece cada vez más como un caso paradigmático de un conflicto entre operadores y usuarios. Los primeros se resisten a esta aplicación y crean barreras ante la capacidad de los nuevos entrantes de forzar las reglas. ¿Puede esto durar? La industria se enfrenta al desafío de anticipar soluciones que garanticen la explotación de la aplicación, antes de que la realidad imponga las suyas y acabar con estructuras, empresas y modelos de negocio. La industria de las telecomunicaciones puede enfrentarse a un cambio no liderado por las operadoras y donde los usuarios tengan mucho que decir, del mismo modo que otras industrias en el pasado (como por ejemplo, la de los contenidos). Las operadoras de telefonía móvil deberán tratar de monetizar la VoIP adoptándola como un servicio más para la segmentación de sus clientes y adaptándose a la nueva realidad. El uso de la VoIP, aunque lejos aún de ser una realidad fuera de las redes WiFi, es inevitable: los usuarios la demandan y tiene sentido desde el punto de vista de la gestión de los recursos en la red. El advenimiento del estándar LTE (Long Term Evolution), que reemplazará al UMTS y permitirá una mayor banda ancha móvil, podrá evitar el problema de la congestión en la red. ¿Significará esto llamadas ilimitadas? Sólo a partir de una tarifa plana que le interese al operador móvil. Para alcanzar este precio, el operador deberá adaptar su negocio, recortar costes y elaborar nuevas áreas de negocio.


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