Nuevos accesos a la información para el nuevo año

Llevamos mucho tiempo criticando que las instituciones vayan por detrás de los ciudadanos y que sean las últimas en apuntarse al tren de la tecnología y de los medios digitales. Pues bien, parece que la llega de 2009 nos trae dos buenas noticias, cada una de ellas por motivos distintos.

Por un lado tenemos la noticia que se dio a conocer hace unos días de que el Boletín Oficial del Estado (BOE) no volverá a salir en papel. A partir del próximo 1 de enero, sólo podrá ser consultado en internet, y el Estado sólo editará un reducido número de ejemplares impresos destinados a su conservación y catalogación. Una noticia quizá no demasiado buena para aquellos consultores del BOE que no estén metidos de lleno en las nuevas tecnologías, pero, sin duda, una excepcional noticia desde el punto de vista ecológico y de ahorro de elementos. Además, el traspaso al formato digital no será en absoluto doloroso, ya que el BOE se edita desde hace mucho tiempo en internet y cuenta con 2,3 millones de visitas diarias en la Red.

Otra buena noticia que nos trae el nuevo año es que nos adelanta el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que a partir de este jueves pondrá toda su documentación en su página web para la libre descarga por parte de los usuarios. En principio estarán disponibles todas las encuestas de los años 2007 y 2008, y progresivamente se irán añadiendo todos los sondeos que el CIS ha venido realizando desde 1995. Un nuevo servicio que, además de ser gratuito, ahorrará a los investigadores el sinfín de trámites y desplazamientos que tenían que llevar a cabo hasta ahora. Además, este sistema facilitará la transparencia administrativa, ya que cualquier ciudadano podrá acceder a todas estas informaciones.

Modelos a imitar para otras instituciones
Esta forma de gestionar la información resulta muy válida para todo el mundo y sería una buena noticia que el resto de instituciones públicas tomasen buena nota de ello. A día de hoy ya conocemos varios ejemplos de informaciones digitalizadas que ahorran los desplazamientos y las pérdidas de tiempo a los investigadores: por poner algunos ejemplos, desde el año pasado la Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico se puede consultar online, así como los servicios cartográficos de Menorca, las hemerotecas de algunas cadenas de televisión y periódicos o incluso los documentos oficiales de los ayuntamientos, diputaciones, juntas de comunidades… Como decimos, una serie de medidas que no sólo facilitan las cosas a los investigadores y profesionales de cada ámbito, sino que también ayudan a que los ciudadanos puedan consultar documentos oficiales con un mayor nivel de transparencia.


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