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Oneclick: diseño web y e-learning

Alfredo Horna es director de Oneclick, una empresa dedicada al diseño y gestión de páginas web y al desarrollo de proyectos de e-learning. Estuvo en Baquía hablando sobre e-learning, empresas y emprendedores.

¿Qué es el e-learning?

Educar a través de nuevas tecnologías multimedia, normalmente con Internet o Intranets. No es necesariamente a distancia, aunque suele entenderse así ahora estamos trabajando dentro de la educación reglada, y allí se entiende como un complemento al trabajo del profesor.

¿Cómo se convence a un empresario de que necesita una página web?

Normalmente, las empresas invierten en otros soportes: ya sea en papelería, en publicidad… Entienden que eso es importante, lo que hay que transmitirles es que hay un grupo de gente a la que no se está llegando, un grupo cada vez mayor en el que están sus clientes potenciales, que tarde o temprano se van a pasar por su página web. Y aunque la operación no se cierre ahí, en Internet, sí es un elemento de juicio, a veces definitivo, para decidir si contratan los servicios que se les ofrecen.

¿Qué hemos aprendido de la crisis de las puntocom?

Por un lado se ha ganado en sensatez, en prudencia. El discurso que había por aquella época era bastante romántico en ocasiones, muy bonito, porque se planteaba una nueva economía con una nueva forma de hacer las cosas… Ahora ya estamos en el moemnto en el que los protyecto empresariales con base ya tienen más posibilidades. Y se ha perdido en ilusión. Yo creo que era la mejor generación de empresarios que ha dado España en mucho tiempo, y muchos de ellos se arruinarían o perderían la oportunidad, se perderían también muchos buenos proyectos que estarán ahora en un cajón.

¿Qué consejos le daría al emprendedor que quiere sacar adelante un proyecto en este sector?

En primer lugar, el que tiene que creer en el proyecto es él, por que si no no va a creer nadie.
En segundo lugar, que en un primer momento, para un proyecto de pequeña o mediana envergadura, los riesgos en su mayor parte los asuma él con los socios, porque si de entrada depende mucho de financiacion externa, se va a ver muy condicionado por ésta.
En tercer lugar, tienen que estar dispuestos a trabajar 80 ó 90 horas a la semana, a perder el dinero inicial, y que se plantee una previsión de dos años y medio para recuperar la inversión.
Y a partir de ahí, nosotros hemos descubierto el valor de la asociación. Hay organizaciones como la asociación de jóvenes empresarios y otros gremios, que ayudan y orientan bastante al principio.


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