BAQUIA

¿Operación triunfo?

Me río yo de Nina y compañía. Ya quisiera yo que la Academia del Capital Riesgo nos tratara así a los aspirantes al triunfo, a los candidatos a representar a España en el festival de e-urovisión. A Nina nos la llevábamos al huerto, seríamos la niña de sus ojos.

No está siendo fácil, no. Antes cualquiera llegaba a cantante famoso, aunque tuviera caspa. Bastaba relacionarse con alguien conocido y cantar como los gorilas. O echarle jeta suficiente y tirar el coche a La Cibeles para ser objeto de interés público, previo paso por el quirófano para hacerse más seductores a la vista. Ahora se va a poner mucho más difícil llegar al festival dichoso. Pero tienen suerte los startups de cantante, sí, por lo menos a ellos se les da la oportunidad de ser escuchados, de ser tenidos en cuenta. Nadie puede decir que se sienta ignorado. Todos han tenido su oportunidad. Y, cada uno, en cierta medida, ha triunfado.

Bueno, bien visto, podemos –incluso- pensar que optar por pasar por la academia nos beneficia, porque así sólo llegaremos a la pugna final los mejores, los más preparados, con ideas más maduras, más profesionalidad. Más tablas en el escenario, en resumen. Ahora bien, el problema persiste, ¿cómo podemos acceder a la academia? ¿Y si hacemos una Operación Emprendedores?

Todos somos diamantes en bruto, y quizás esta situación acabe de pulirnos para mostrar nuestras facetas más brillantes y coloridas, pero algunos llevamos más de los cuatro meses que Chenoa y compañía han vivido en la Academia, haciendo cola para el casting. Y, la verdad, cansa. Son muchas horas de pie, luchando contra las ganas de largarse a casa, constantemente asaltado por la incertidumbre, ¿me escucharán? Hasta nos piden que cantemos en inglés, como si Serrat o Mocedades tuvieran la necesidad de ser políglotas para demostrar lo que valen su voz o letras. Para hacer el ridículo en guiri ya están Julio Iglesias y el Príncipe Gitano. ¿Sabe Tom Cruise decir en español algo más que cuñaaaaaaaao? ¿Y Clinton algo más que “¡Aaaaay Macarena!?

¿Dónde se han metido los headhunters?

Hace poco tiempo bastaba con echarle morro para conseguir que algún grupo inversor ignorante de lo que significaba e implicaba Internet (no les culpo, no conocían el futuro, pero podían haber incorporado a Rappel, Aceves y Fuster puntocom a sus plantillas… ¿dónde están los headhunters?) invirtiera unos millones de Euros en renovar nuestro armario y nuestra flota de vehículos de los de fardar.

Hoy, más cautamente, los responsables del casting se dedican a mirar alrededor asomando, medrosos, un ojo por encima del embozo de la cama. Tapados hasta las orejas en medio de la oscuridad, por temor al hombre del saco agazapado bajo nuestro colchón, esperan a ver quién es el primero que salta de la cama. ¿Dónde va la gente? donde va Vicente. Mi mamá me decía que porque alguien se tirara al río no me tenía que tirar yo detrás. Aunque llevemos corbata, somos como niños.

¿Se ponen de moda los Tazos? ¡Pues todos a comprar Bollicaos! Y te cambio, y me juego este, y este tiene más poderes y el otro vale el doble… Se ponen de moda las plataformas de e-tal y todos a invertir en lo mismo. Esperemos que se pongan pronto de moda las peonzas, el hula hoop o cualquier otra cosa. Lo que sea con tal de que dejen de mirar siempre para el mismo lado. O de mirarse el ombligo. ¿Quieren probar mi e-juguete? Nada, ni a tiros.

Se empeñan en llenar el mercado de clones, de copias de una misma idea, cuando existe un enorme mercado para más estilos de canción. Ahora les ha dado por la e-canción ligera. ¿Serán e-rockeros los startups de la siguiente edición de Operación Triunfo? ¿O serán todos e-LuisMigueles como David Bisbal? ¿Por qué intentar imitar lo que ya existe si lo que hace falta es una Nueva E-strella en el mercado de la e-canción?

A solas con la secretaria

¿Y los David Bustamante, antiguos obreros de la construcción convertidos en startups de la canción y triunfador a base de tesón? Tengo que decir, en honor a la verdad, que la mayoría de las Ninas con las que me he topado, dicen: “en principio no invertimos en cantantes con su grado de desarrollo”. Y a ver quién es el valiente que es capaz de convencer a alguien si con la única persona que hablas es con la secretaria que no para de decirte: está reunido, le dejo nota. Pero muchos otros dicen claramente: “no invertimos en novatos”. No se dan cuenta de que todos hemos sido startup, allá en las gónadas de nuestros progenitores. A ellos ya les dieron su oportunidad, otros, más insensibles, no se acuerdan de que nacieron ya con el puesto calentito bajo el brazo ¿Resucitó Herodes? Afortunadamente, algunos seguimos pensando que somos capaces de escapar de su espada.

¿No podemos inspirar ternura como Rosa y que nos voten sólo por lo buenos que somos? Hace falta buena voz, claro, y muchas ganas, pero eso se nos supone a todos los que estamos en la cola, o por lo menos lo último. ¡Déjennos pasar al casting de una vez, leches, que nos vamos a morir de frío aquí fuera! Muchos tenemos buena voz. Y escuchar nuestra canción solo es cuestión de unos minutos.

Mientras tanto, disfrutando con el alivio del suave calor del sol de estos tiempos; cuando los temores de alrededor no nos dan sombra y nos dan ganas de coger el petate y mandar a la e-canción a hacer puñetas, seguiremos con inquebrantable fe el consejo de la Directora del peinado afro: “No dejes de soñar

Y no dejaremos, ¡PALABRA!.


Santiago Fernández Barrero es un emprendedor candidato a entrar en la academia, con muy buena voz y mucho empeño, eso sí, y director del Proyecto inédito de e-learning PUEDESMAS en colaboración con Miguel Ángel García-Ortega, manager del Portal para Multimedia 3Dup.com


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