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Orbitz y American Airlines estrechan su relación

La agencia de viajes online respaldada por las cinco principales aerolíneas de EEUU (United Airlines, American Airlines, Delta Air Lines, Northwest Airlines y Continental Airlines) tiene a sus rivales con la mosca detrás de la oreja desde que nació. Travelocity, Expedia y compañía creen que su relación directa con los propietarios del 80% de los billetes de avión es una ventaja inaceptable.

Orbitz ha sido investigada con lupa por el Departamento de Transportes, que ha reiterado que la agencia, hasta la fecha, se ha comportado correctamente. No ejerce un a posición de monopolio y además fomenta la competitividad. Sin embargo, las autoridades también han advertido que Orbitz podría caer en la tentación de aprovechar su posición privilegiada.

El último movimiento de Orbitz parece confirmar que quiere entrar de lleno en la parte más conflictiva de su modelo de negocio. La agencia de viajes online ha conectado su sistema de reservas directamente al de American Airlines, compañía que no atraviesa por sus mejores momentos, y planea hacer lo mismo con otras ocho aerolíneas.

Esta conexión permite a Orbitz saltarse los sistemas de reservas empleados por la práctica totalidad de las agencias online. Hasta ahora, Orbitz empleaba Worldspan, uno de los tres grandes sistemas de reservas de EEUU junto a Galileo y Sabre, que seguirá utilizando con las compañías con las que no llegue a acuerdos.

La crisis de las compañías aéreas les está llevando a tomar medidas desesperadas para reducir gastos y la iniciativa de Orbitz es una ayuda más. Según la agencia, American Airlines y el resto que se apunte al carro pagará un tercio menos de lo que abonan al sistema de reservas, que cobran una media de 10 dólares por billete vendido, lo que supone unos 2.200 millones de dólares desembolsados en comisiones entre todas las aerolíneas.

La competencia siempre ha defendido que Orbitz obtiene injustamente acceso a las tarifas más reducidas, pero, sin embargo, no cree que esta nueva medida les vaya a perjudicar, pues piensa que no pasa de ser promocional. \”Con una conexión directa, está pasando los costes de un sitio a otro; y al final supone muy poco beneficio par alas aerolíneas\”, opina el CEO de Travelocity, Sam Gilliland.

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