BAQUIA

Patrullero Gadget escribe su carta a los Reyes Magos

Entramos en diciembre, un mes virginalmente blanco y a la vez lleno de epilépticas lucecitas de colores, y por tanto los gadgetófilos más pequeños de la casa tienen que ir pensando la carta que le van a escribir a los Reyes Magos (o a Santa Claus, que descarga antes el saco).

Hay muchas compañías que apuestan por los juguetes tecnológicos. Algunas que se han reconvertido a los nuevos tiempos, como Lego o FisherPrice, y otras que han nacido directamente con la era de Internet en mente, como LeapFrog o Vtech.

Paseando por sus catálogos, Patrullero Gadget ha encontrado unos cuantos cacharros para alevines de ingenieros, muchos de los cuales también harán las delicias de los progenitores, y que por una vez no tienen precios demasiado elevados, que la cosa no está para muchas alegrías. Claro que en algunos casos los reyes magos no van a tener otro remedio que buscar estos regalos en Internet.

Lego MindStorms, todo un clásico

Los educativos ladrillos de Lego son mucho más inteligentes que hace 15 años, al menos la variedad MindStorm, desarrollada en colaboración con el prestigioso MIT, que llega ya algunos años en el mercado cosechando un éxito considerable.

Por unos 200 euros (algo caro pero razonable) se puede conseguir el paquete Robotics Invention Systems 2.0., que entre otras cosas incluye un conjunto de 700 ladrillos con sensores, motores y demás parafernalia necesaria para construir robots y el software necesario para programarlos. Además de un grueso libro de instrucciones con varios modelos de robots.

Una buena manera de introducir en la robótica a los niños que ya superaron hace años eso de gatear. Aquellos que prefieran un Lego tradicional, siempre podrán optar por el castillo de Hogwarts, colegio del mago adolescente Harry Potter.

Micropets, a otro perro con ese hueso

Las mascotas electrónicas son todo un universo dentro de los juguetes infantiles, desde que apareciera el primer Tamagotchi hace ya unos 6 años. Las hay a miles, con distintas filosofías y tamaños, pero las que más están de moda probablemente sean Micropets. Una buena opción para aquellos que tienen el capricho de un animalito pero los padres no están dispuestos a cuidarlo.

Hay disponibles una decena de bichos muy monos (perros, gatos, osos…), e incluso un par de monstruos, para que casen con los gustos de cada niño. Responden a la voz, cantan, su personalidad varía y tienen 18 funciones. El éxito ha sido tal que ya están preparando una segunda remesa.

Desde su empresa creadora (Tomy) aconsejan coleccionarlos (como no), ya que interactúan unos con otros, y lo cierto es son lo suficientemente baratos como para que se pueda hacerlo (se les puede encontrar por unos 10 euros). En España los distribuye Bizak.

Computadoras para infantes

Vtech es una empresa famosa desde hace tiempo por sus computadoras infantiles. Y cada temporada aparecen nuevos modelos, por lo que ya hay un catálogo de PCs que ya quisiera HP o Dell. Muy recomendables para que el nene deje en paz la computadora de papá al tener la suya propia.

Las hay para todas las edades y con diversas prestaciones, desde Sparkle, que cuesta unos 50 euros, hasta VT-Advance.com, que vale unos 175, pasando por Genio 6000, que se puede encontrar por unos 100. Este año incluso hay una handheld infantil llamada MindBooster por 80 euros. Pero todas coinciden en su empeño por resultar un juguete educativo que comience a familiarizar a los niños con estás máquinas.

Algo más que un libro de cuentos

LeapFrog Enterprises es una empresa que está desarrollando un buen número de interesantes juguetes tecnológicos para los infantes. Su producto estrella es una colección de libros interactivos de distinta temática que se leen desde un soporte llamado LeapPad (Mi Primer LeapPad para aquellos que aún le dan al chupete) y que enseñan a los niños a leer y les instruyen sobre geografía, música, ciencias…

Tienen microprocesador y memoria, casi pueden considerarse embriones de computadoras portátiles, y han ganado numerosos premiso del gremio. Cuestan entre 35 y 45 dólares, y cada nuevo libro educativo vale unos 13.

También Fisher-Price, clásica juguetera estadounidense, acertó al lanzar su gama de productos Pixter, una suerte de tabletas interactivas educativas en las que se puede escribir y dibujar. Su nivel puede ir aumentado a la vez que crece el niño.

Libre de luces u otros accesorios se puede encontrar por unos 50 dólares en varios colores. Pero como la filosofía es la misma que la de LeapPad, por cada cartucho con una nueva actividad (estudio de música, inventor de historias o Barbie Fashion, por ejemplo) hay que desembolsar entre 10 y 20 dólares.

Nintendo también quiere comer del pastel

Para los que ya son algo más mayores, y disfrutan con las consolas de videojuegos, hay unas cuantas novedades a tener en cuenta. Una es e-reader para GameBoy Advanced de Nintendo (un cacharro que muchos niños consiguieron las pasadas Navidades).

Se trata de un lector que, acoplado a la consola de bolsillo puede leer tarjetas con juegos o transferir información a GameCube, la consola de sobremesa de Nintendo. Su aplicación preferida por los peques es intercambiar tarjetas pokemon. Cuesta unos 40 euros con la tarjeta de Donkey Kong de regalo.


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios