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Polémica sobre la regulación de la telefonía IP

En Estados Unidos, la telefonía IP es un fenómeno cada vez más extendido, hasta el punto que no sólo proliferan ya docenas de compañías que ofrecen un amplio surtido de servicios tanto a hogares como a empresas, sino que las grandes compañías nacionales de telecomunicaciones, como AT&T o Verizon, consideran la VoIP como una prioridad, y ofrecen ya atractivas ofertas dirigidas al mercado residencial, que a finales de año podría alcanzar un millón de usuarios.

Al tratarse de un fenómeno tan reciente, la telefonía IP está todavía pendiente de un marco legal y jurídico que delimite sus posibilidades y responsabilidades, especialmente si se trata de un servicio regulable dentro del ámbito de las telecomunicaciones o simplemente de una aplicación más de Internet. Mientras tanto, según informa News.com, dos ciudades del Sur de California, Burbank y El Monte, han solicitado a docenas de proveedores de servicios de telefonía por Internet que impongan una tasa mensual de 1,4 dólares a los suscriptores que residan en dichos municipios, un impuesto similar al que pagan los operadores de telefonía tradicional.

La decisión se ha tomado en un momento delicado, apenas unas horas antes de una crucial reunión de la Federal Communications Commission, que regula el sector de la telefonía en EEUU, en la que probablemente se anunciará la prohibición a las autoridades estatales de imponer cualquier tipo de impuesto local a las empresas de VoIP, con el fin de impedir que se vean trabadas por complicadas disposiciones locales diferentes en cada estado y promover así su desarrollo.

Las dos ciudades se han adelantado al anuncio para sentar, por su cuenta y riesgo, un precedente que dará que hablar. Según explica Derek Hanway, encargado de las finanzas municipales de Burbank, la medida se ha tomado con el fin de evitar que decaigan los ingresos derivados de las tasas por el uso del teléfono, que el año pasado ascendieron a 3,7 millones de dólares, destinados en su mayoría a los servicios de emergencia locales. Para Hanway, es razonable plantear que puesto que cada vez más usuarios utilizan la Red para realizar llamadas, paguen por ello de la misma forma que hasta ahora han pagado por utilizar el teléfono.

Por la parte de las empresas que prestan estos servicios, el anuncio se ha tomado con cautela, a la espera del pronunciamiento de la FCC. Como explica Ravi Sakaria, CEO de VoicePulse, de generalizarse este tipo de medidas, las empresas de VoIP deberían adaptarse no a las 51 normativas federales del país, sino a miles de disposiciones locales.

La FCC tiene ahora la palabra.

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