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Por qué lo llaman ‘protección’ cuando quieren decir ‘censura’

No empiezan bien este 2009 para los que reclaman un poco de libertad en internet. Si hace poco hemos sabido que el gobierno alemán finalmente sí que sacará adelante la ley que le permita controlar y vigilar los ordenadores de los ciudadanos, ahora acabamos de saber que el gobierno chino ha anunciado que perseguirá y cerrará las webs que, a su modo de ver, contengan contenidos “vulgares” o amenacen la moral de los niños.

Desde el Gobierno se asegura que el principal objetivo no es otro que “limpiar Internet de las vulgaridades actuales, que violan la moralidad pública y dañan la salud mental y física de los niños y la juventud”. La presentación de esta campaña ha corrido a cargo del Ministerio de Seguridad Pública y otras seis agencias gubernamentales, que han asegurado que los 19 proveedores de Internet que existen en China no han seguido las “recomendaciones” de su Gobierno.

Lo interesante –o lo peligroso, según queramos mirarlo- será comprobar hasta qué punto el gobierno chino lleva a cabo este control. ¿Desaparecerán tan sólo las webs que el Estado considere obscenas? ¿De qué concepto de ‘obscenidad’ se partirá? Más allá de esta relatividad moral del gobierno chino, lo que de verdad planea sobre todo este asunto es el peligro de que el Estado arremeta de nuevo, y esta vez con mucha más fuerza, contra toda aquella voz en internet que no sea de su agrado, y el temor de todos radica en que el Estado cierre todas las webs que puedan crear problemas a los políticos chinos.

Pero no sólo las webs como tal están en el ojo del huracán, sino que las lanzas llegan incluso hasta los buscadores: también se encuentran en el punto de mira Google y Baidu, el primer buscador del país, que se lleva a cerca del 60% de los internautas.

Los Juegos Olímpicos como ejemplo
Durante los pasados Juegos Olímpicos ya pudimos comprobar las armas con las que juega el Gobierno para hacer callar a todas esas voces que no interesan, con lo que ahora se teme que pueda volver a pasar algo parecido. En aquel entonces, además de la represión a los protestantes en plena calle, el control por parte de las autoridades chinas de todo lo que circulase por la Red fue total. Se hablaba de que sólo se censuraban contenidos eróticos, pero también planeó la posibilidad de que hubiesen llevado a cabo bloqueos en ciertas webs meramente informativas, como Tecn.cn y Xici.net. Del mismo modo, todos los contenidos relacionados con los Juegos Olímpicos tenían que pasar por el control del Ministerio de Industrias y Tecnologías de la Información chino, que en su momento advertía lo siguiente: “cualquier proveedor no autorizado de lo que sucede en los Juegos Olímpicos y otras actividades relacionados en sitios de Internet o plataformas móviles será seriamente sancionado de acuerdo con la ley”.

Veremos finalmente en qué queda este anuncio del Gobierno chino, aunque la posibilidad de la censura indiscriminada es muy alta y todos se temen lo peor.


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