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Por un impulso a la radio digital

El futuro de los medios de comunicación está encaminado hacia la digitalización. Poco a poco la señal analógica pasará a formar parte del pasado dejando paso a la señal digital, tanto en radio como en televisión. Las ventajas de esta nueva tecnología son múltiples, aunque de momento su implantación sigue un lento pero continuo camino, debido principalmente al desconocimiento y al coste de los aparatos.

La radio digital o Digital Audio Broadcasting (DAB) arranca el 10 de marzo de 2000, cuando el Consejo de Ministros aprueba la concesión de 16 licencias de radio digital. Como es lógico, las cuatro grandes cadenas de radio analógica (RNE, SER, COPE y Onda Cero) se hicieron con otras tantas licencias, aunque también hubo hueco para grupos de menor alcance. De esta forma, Radio Intereconomía, El Mundo Digital, Radio Marca Digital, PuntoRadio.com, Radio Clásica, Grupo Correo, M80 Digital, Quiero Radio, Radio 5, Radio España, Grupo Planeta, Radio 3 y Radio Clásica completaron el número de licencias y de emisoras que actualmente trabajan en el campo digital.

El Plan Técnico Nacional de la Radio Difusión Sonora Digital establece actualmente una fase de introducción del DAB en España. En estos momentos la cobertura alcanza al 51% del total de habitantes del territorio, aunque está previsto que en 2006 cubra el 80%, con desconexiones territoriales no superiores al 30% de la programación diaria y del 25% de la semanal. Según el plan actual, en 2006 se iniciará ya la última fase, de diez años de duración, y cuyo objetivo es que el DAB cubra el 95% del territorio nacional.

Grandes ventajas

En el apartado tecnológico las innovaciones y diferencias van en paralelo con los beneficios que obtiene el radioyente. En un breve acercamiento, el DAB requiere el uso de una nueva banda de frecuencias, lo que ha supuesto un pequeño retraso en su puesta en marcha. Entre sus principales virtudes destaca su versatilidad, ya que puede adaptarse fácilmente a las diferentes formas de distribución y a diferentes tipos de receptores y condiciones de recepción. Además, se puede transmitir varios programas y servicios digitales a través de un solo bloque de frecuencias denominado multiplexor, lo que permite a los emisores transmitir un amplio espectro de programas.

Estas características técnicas se transforman en claras ventajas para los oyentes. Las dos más notables son la calidad del sonido y la posibilidad de atravesar toda la Península escuchando una misma cadena sin tener que cambiar de emisora. La radio digital no sufre interferencias como actualmente ocurre con el sistema analógico y la calidad del sonido es ajena a las condiciones atmosféricas adversas o la cercanía de otros equipos eléctricos, es decir, se eliminan las interferencias. Por otra parte, la compresión del sonido ya no es imprescindible, lo que mejora la nitidez del mismo.

Además, el radioyente tiene la posibilidad de recibir información visual, ya que los nuevos aparatos de radio digital cuentan con pantallas de cristal líquido para completar lo que se está escuchando. Sin embargo, esta capacidad de recepción de datos no podrá sobrepasar el 20% de la capacidad total de cada bloque de frecuencias.

Las grandes cadenas, un obstáculo

Pese al gran avance que representa respecto a la radio analógica, la tecnología digital está tardando en asentarse en España. La radio analógica está fuertemente arraigada en la población y, al igual que ocurriese con el CD y ahora con el DVD, la implantación de nuevas tecnologías tiene que luchar contra el arraigo de las antiguas. Sin embargo, una de las mayores trabas se encuentra dentro de las propias emisoras con licencia de radio digital por su escaso interés en desarrollar y trabajar este nuevo medio.

La radio digital ha supuesto un fuerte impulso para las emisoras más pequeñas que han logrado una concesión, pero no así para las cuatro grandes. RNE, COPE, SER y Onda Cero emiten la misma programación en radio analógica que en digital, por lo que no aportan ningún extra para tratar de hacer más atractivo el producto. Esto supone un importante lastre, ya que copan aproximadamente el 74,5% de la radio generalista y si no ofrecen contenidos extra o diferenciados en algún aspecto de su emisión analógica, difícilmente incentivan la implantación de la nueva tecnología o la compra de aparatos de radio digital.

En este sentido, el precio de los receptores digitales también supone un gran impedimento, para muchos el mayor. Además, desde algunos sectores se apunta que los propios fabricantes no se deciden a apostar claramente por este tipo de aparatos, entre otras cosas porque al tratarse de alta tecnología, podrían quedarse anticuados con rapidez.

El coste medio de un receptor de radio digital en el Reino Unido, pionero europeo de este campo, ronda los 300 euros. Se trata de un importante desembolso que en muchos casos termina por hacer que los radioyentes se decanten por sus receptores habituales o esperen a que se abarate la tecnología, como ya ocurrió previamente con el CD o el DVD. En este sentido, el Grupo Intereconomía trabaja desde su portal en Internet en la difusión de la radio digital.

En una singular propuesta, el Grupo Intereconomía pone a la venta un receptor DAB al precio de 100 euros más IVA. Esta línea de trabajo, encaminada a fomentar el uso de la radio digital y de hacer la tecnología más accesible, ya ha comenzado a dar sus frutos con 2.000 receptores vendidos hasta el momento.

Pese a todo, España todavía se encuentra lejos del Reino Unido en lo que a emisión DAB se refiere, pero ya ha comenzado a dar los primeros pasos. Se trata de un camino largo al que le quedan años por recorrer, pero propuestas como la del Grupo Intereconomía pueden ayudar a hacerlo más llevadero.

Jose Trecet – Periodista de Intereconomía

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