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Prensa online argentina: cobrar al que viene de fuera

La convicción de que los contenidos periodísticos más solicitados se deben cobrar ya se instaló también en la Argentina: todo parece indicar que en el mediano plazo y en un lanzamiento conjunto los diarios de mayor tirada de este país, Clarín y La Nación, comenzarán también a cobrar por acceder a las informaciones más \’duras\’ de su servicio.

Las versiones son variadas y las empresas aún no han dicho nada oficialmente. Pero lo que circula cada vez con mayor vigor en las redacciones de Buenos Aires es que la estrategia comenzaría por cobrarle a aquellos usuarios que accedan desde fuera del país con la finalidad de aprovechar lo máximo posible los súper-dólares. Hace falta un dato para entender mejor esto: desde la devaluación del peso —que comenzó en enero— hasta ayer, la moneda norteamericana incrementó su valor 264% en la Argentina.

Internet, una salida para la prensa

Exportar es hoy el único negocio redondo en este problemático país de Suramérica. Y ahora, con Internet, es la primera vez que los diarios podrán acceder a un sistema de venta impensable hasta hace pocos años: exportar noticias. Así, los diarios argentinos podrán aprovechar por primera vez no sólo esta herramienta, sino también los pocos beneficios de lo que fue esta traumática devaluación del peso para la población. La recesión que le siguió al cambio en las reglas de juego monetarias fue tan profunda que causó pérdidas en ventas de ejemplares de diarios del orden del 15% sólo durante el año 2002. Las pérdidas publicitarias en prensa gráfica fueron aún mayores y casi no existieron campañas diseñadas especialmente para la web.

El Instituto Verificador de Circulación es muy claro en su resumen estadístico de junio de 2002 sobre la realidad de la prensa gráfica argentina: Tanto Clarín como La Nación perdieron el 16% de sus ventas frente al mismo mes del año anterior. El deportivo Olé tuvo pérdidas mayores (29%), mientras que otros diarios importantes de provincias como La Voz del Interior (Córdoba) vio caer sus ventas 21% y Los Andes (Mendoza) un 13%. Estos dos últimos cuentan con una participación minoritaria del Grupo Correo Prensa Española.

En Europa, principalmente, existe además un interesante mercado de lectores con sus ojos puestos en la Argentina que podría estar dispuesto a pagar para saber qué ocurre aquí. Más del 50% de las inversiones directas realizadas en este país durante la última década proviene de países miembro de la Unión Europea. Además, después de Brasil, la UE es el primer socio económico de la Argentina.

Cobrar a quien tiene plata

Se sabe que no fue fácil tomar la decisión en la prensa argentina de empezar a cobrar por los contenidos online. Aún hoy existe resistencia en algunos sectores de los diarios. Se teme que las cuotas sean rechazadas masivamente y que se pierda ese importante caudal de lectores nuevos y jóvenes que ahora leen informaciones \’duras\’ a través del medio electrónico, hábito que no se logra traspasar al papel.

Pero la realidad económica argentina es mucho más contundente que cualquier argumento que apunte a defender el acceso gratuito a la información en momentos en que el país enfrenta dificultades en todos los terrenos: político, social, económico e institucional.

Por eso, el primer paso será cobrarle a los usuarios que acceden desde fuera del país. Se busca en primer lugar captar el cada vez más creciente mercado de argentinos que abandonaron ya el país al compás del agravamiento de la crisis. Los vuelos hacia España salen aún hoy repletos desde el aeropuerto internacional de Ezeiza. Y en la puerta del consulado de Italia la gente hace cola desde la noche anterior para obtener un visado de trabajo o carta de ciudadanía. Se sabe que España e Italia son los dos países de Europa con mayor cantidad de inmigrantes en la Argentina. Hoy el viaje es a la inversa. Los nietos de aquellos europeos que llegaron a Suramérica a principios de siglo escapando al hambre y la guerra, van en busca de un destino de desarrollo que no encuentran en su país.

Es por ello que hay muchos argentinos dando vueltas por el mundo deseosos de saber qué ocurre en su país. Internet es, en ese sentido, la gran conexión con la tierra abandonada.

La primera experiencia

En la Argentina ya hay una experiencia de un diario que cobra para acceder. Es Ámbito Financiero, el primer diario económico del país en ventas, que creó Ambitoweb en noviembre del año 2000. Ambitoweb salió al aire con un perfil de información general y servicios, que luego fue mutando a un sitio netamente financiero y político, su core business.

Después, la realidad del país hizo el resto: durante el año 2001, la Argentina vivió una serie de hechos noticiosos de gran impacto. A caballo de la crisis se sucedieron renuncias de ministros y cambios de planes económicos, mientras las visitas crecían. El gobierno de la Alianza se desintegró en la primavera porteña, hasta que el 3 de diciembre se incautaron los depósitos. Los ahorristas perdieron casi el 50% de lo que tenían guardado en los bancos. El nudo de la información pasó a ser indefectiblemente financiera.

Fue en medio de este panorama cuando, el 15 de diciembre del año pasado, Ambitoweb empezó a cobrar para leer el sitio. Y aún no había llegado la renuncia a la presidencia de la Nación de Fernando de la Rúa, ni los cacerolazos contra su sucesor Adolfo Rodríguez Saá, ni la asunción de apuro de Eduardo Duhalde. Mucho menos había llegado la devaluación y la suspensión de pagos, ambos hechos de enero de este año. La conclusión fue que Ambitoweb consolidó una puñado de suscriptores de pago que la empresa bien se cuida de mantener en secreto, aunque, asegura, permite a Ambito Financiero no derivar recursos para mantener su site. Los suscriptores son, en su mayoría, empresas, bancos, organismos, estudios jurídicos o contables, gobiernos, embajadas, etc. El 10% está radicado fuera del país y paga en dólares.

Internet, el más rápido

En este caso de buen resultado para un sitio de pago parecen haberse fundido dos factores centrales: una marca offline reconocida y una coyuntura noticiosa favorable para el medio difícil de repetir. A tal punto había llegado la fiebre en la Argentina que los diarios impresos quedaban viejos ya en las primeras horas de la mañana. Funcionarios que asumían a la noche, debían dejar sus cargos al alba del nuevo día. En esas circunstancias no había mejor herramienta que Internet para estar informado desde la oficina.

Ahora la bola está echada. Representantes de Clarín y La Nación ya han estado hablando con otros diarios de menor tirada para sumarlos a su voluntad de cobrar por acceder a partir del mismo día. Podría ser a partir de octubre, aunque otros más moderados hablan de fin de año. Ambitoweb, mientras, piensa cómo sería su panorama si la coyuntura financiera se calma y deja de estar en el centro del debate cotidiano.

Pareciera que en ninguna parte del mundo Internet es algo definitivo.


Miguel Esteban es periodista argentino


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