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¿Puede Oracle relanzar la capacidad innovadora de Sun?

La compra de Sun por parte de Oracle se inscribe en la conocida lógica de crecimiento de los grandes proveedores globales de TI. Si se presenta la oportunidad y la disponibilidad de cash lo permite, emprender una operación de este tipo permite ampliar la cadena de valor, eliminar competencia, ganar cuota de mercado, aumentar la economía de escala, suprimir productos solapados y reducir y concentrar efectivos, con la consiguiente reducción de costes.

Es un proceso que practican con profusión las grandes marcas tecnológicas y muy especialmente los cuatro principales proveedores globales de TI: HP, IBM, Microsoft y Oracle. Esta última la que más. Desde 2005 ha invertido más de 35.000 millones de dólares en la adquisición de medio centenar de compañías tecnológicas. Y con más tenacidad, como se demostró al vencer la numantina resistencia de People Soft y Bea Systems.

Lo que hace especialmente interesante el resultado de la compra de Sun es el importante papel que ha tenido como motor de la innovación de las TI. La empresa lanzó nada menos que en 1984 su concepto, entonces revolucionario, de “La red es el ordenador”, destinado a subvertir el modelo imperante basado en la informática de sobremesa en el que se ha sustentado históricamente el poder de Microsoft y que un cuarto de siglo después ha encontrado su plasmación en la forma del cloud computing, o informática en la nube.

En estas tres décadas de existencia, la compañía californiana ha creado productos tan trascendentales como Solaris, su sistema operativo; el lenguaje y la plataforma Java; ha apostado decididamente por el código abierto, ha lanzado su propia versión de la suite ofimática OpenOffice, ha comprado e impulsado la base de datos MySQL.

Algunos de estos productos se han avanzado a su época y no han podido agotar sus posibilidades debido a la debilidad financiera de Sun, que arrastraba desde el fin de la burbuja de Internet, que le golpeó especialmente. En el caso de Java, la historia es conocida. Ante el enorme éxito de esta tecnología Microsoft trató de desvirtuarla, lo que llevó a Sun Microsystems a un eterno enfrentamiento judicial con el gigante del software, que le robó muchas energías. Por otra parte, la progresiva conversión de Java en software libre ayudó a su éxito, pero Sun nunca pudo amortizar la inversión.

Con ello, ahora habrá que ver si Oracle, con su gran músculo financiero, querrá y podrá potenciar esta capacidad de innovación. Los retos a los que se enfrenta son numerosos. La empresa que comanda Larry Ellison estará muy ocupada con la consiguiente reestructuración, que deberá evitar los solapamientos e integrar culturas empresariales distintas sin perder clientes.

Sin duda será un proceso complejo y doloroso, sobre el que algunos analistas barajan cifras que van desde 5.000 a 10.000 despidos posibles. En medio de semejante baile, Oracle necesitará derrochar mucha habilidad para retener el talento humano de Sun Microsystems, imprescindible para garantizar la continuidad de su extraordinaria capacidad de innovación. La posibilidad de fracasar en este aspecto no está descartada.

El mercado de las TI está lleno de productos brillantes y prometedores que han entrado en vía muerta tras ser adquiridos por compañías más grandes. IBM, que fue candidata a la compra de Sun, puede mostrar varios de estos casos. Y Oracle, para bien y para mal, es ahora un gigante. La respuesta, como la informática, está en la nube.


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