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¿Qué nos depara el futuro en el diseño web?

Todos sabemos que el diseño web está cambiando y cambiará más según el mercado vaya madurando. Al igual que ocurrió con el diseño industrial, la publicidad, la fabricación de coches, el video VHS, y muchas otras más, poco a poco se tenderá hacia hacer las cosas más sencillas, más fáciles de usar, y más adaptadas a las necesidades del usuario final. Nos adentramos en una era en la que la tecnología, incluidas las soluciones interactivas como las páginas web, se va a adaptar al usuario y no al revés. Pero esto no va resultar nada sencillo de realizar, sino más bien será un proceso de evolución duro y lento.

¿Qué ha ocurrido hasta ahora?

Cualquiera que haya tenido la oportunidad de involucrarse en el diseño y desarrollo de una página web comprende que es un proceso complejo. Cabe destacar, por ejemplo, la evidente ausencia de claridad y objetividad que se manifiesta cuando se trabaja durante dos meses seguidos (por ejemplo) en un mismo proyecto; o cuando el peso mayoritario de un proyecto recae totalmente en el tipo de tecnología que se piensa utilizar, ovidándose de todo lo demás; o cuando un cliente o \”dueño\” del web no se deja asesorar ni aconsejar y pretende conseguir metas ambiciosas de manera rápida y barata. Son sólo unos casos típicos, aunque existen muchos más, de los obstáculos presentes a la hora de diseñar un sitio web.

Es evidente que el sector está aún en una fase inmadura. Y también que todavía existe mucho desconocimiento sobre qué es Internet, cómo usarlo, cómo rentabilizar una inversión, etc. Desde luego, si algo nos falta por conocer es al propio usuario. Pero no me refiero al usuario internauta medio, sino más bien al usuario \”target\”, el usuario al que una empresa en particular desea dirigirse y venderle algo. Personas reales con perfiles, comportamientos y hábitos muy particulares que no es fácil conocer y, mucho menos, ser capaz de vender un producto o servicio, y fidelizarlas después.

El objetivo debe ser siempre un enfoque hacia el usuario final

Por tanto, ¿qué se puede hacer a partir de YA?

El futuro del diseño web deberá concentrarse, por tanto, mucho más en las necesidades y capacidades del cliente final que va a usar dichas páginas web. Esto, que inicialmente puede parecer trivial, significa un cambio fundamental en la manera de conceptuar, diseñar, desarrollar, lanzar y explotar una solución interactiva como un sitio web de comercio electrónico, por ejemplo. Significa también un cambio fundamental en la metodología de diseño utilizada.

En el sector se llama User-Centered Design (UCD), o Diseño Centrado en el Usuario, y consiste en orientar todos los esfuerzos en satisfacer las necesidades de los usuarios para poder ser más competitivos, en una era en la que la información es poder y cada vez está más en manos del propio usuario.

Enumero a continuación una serie de recomendaciones para aquellos que quieran \”adoptar\” la filosofía, metodología o mentalidad del UCD y empezar a diseñar en consecuencia:

  1. Formar un equipo multidisciplinar. No basta con el perfil creativo y el técnico (informático). A partir de ahora deberíamos involucrar personas que hasta ahora permanecían calladas y que también tienen mucho que aportar, como los propios Directores Generales, los responsables de Atención al Cliente, Marketing y otras áreas de la empresa. Además, consideremos nuevos perfiles, disciplinas o conocimientos dentro del diseño y desarrollo, como son la usabilidad, arquitectura de información, o HCI (Human-Computer Interaction) ya que todas contribuyen a \”humanizar\” las soluciones web, a darle el toque de sentido común que se pierde en medio del caos, la complejidad de las tecnologías, la inmadurez del mercado y la subjetividad del diseño gráfico. Y para evitar las demoras correspondientes y la subjetividad, es altamente recomendable nombrar una única persona que sea capaz de liderar el proyecto y de tomar la decisión final.
  2. Importancia de la fase de definición previa al diseño. Antes de plantear el diseño de la página web, conozcamos bien cuáles son nuestros objetivos a cumplir, quién es realmente nuestro usuario objetivo, cuáles son sus necesidades y escenarios de uso, cuáles son los contenidos y cómo los estructuramos y administramos, etc. Hagamos un ejercicio de previsualización del sitio web, a través del llamado prototyping, que consiste en crear modelos de un producto (en este caso una web) antes de comenzar a diseñar. La técnica del prototyping contribuye enormemente a la reducción de riesgos, a la correcta definición conceptual de la página, a conocer mejor hacia dónde queremos ir y cómo conseguirlo.
  3. Diseño y producción centrados en el usuario. Esto significa que debemos involucrar lo máximo posible al usuario final durante todo el ciclo de vida del sitio web, bien sea la conceptualización y definición, diseño, integración, lanzamiento, promoción, explotación y crecimiento. Para esto sirven los tests de usabilidad con usuarios reales y del perfil típico al que nos queremos dirigir. Y no esperemos a que el web esté terminado para hacerlo: cuanto antes en el proceso, mayor será la reducción de riesgos, podremos eliminar en una fase temprana los posibles errores cometidos en el diseño de interfaz, y menos costosos resultarán los arreglos correspondientes. Asimismo, los resultados de los tests nos ayudarán a tomar decisiones que antes nos hacían dudar.
  4. Investigación, evaluación y testing iterativo. Un proyecto web es un proyecto vivo y, en muchas ocasiones, el contenido del mismo es administrado constantemente y el crecimiento es continuo. Debemos entonces plantear, como parte de la planificación, una fase de investigación previa y un proceso de test iterativo. Prácticamente todo debe ser detalladamente definido, sobre la base de una investigación previa, y testado correspondientemente antes de lanzarlo al mercado.

¿Por qué diseñar de esta manera?

Muy sencillo: porque la experiencia nos dice que las empresas que adoptan este tipo de metodologías están teniendo éxito en Internet. Los resultados son evidentes: empresas como Staples.com, Babycenter.com, TravelClub.es, Redenvelope.com, entre otras, han visto cómo se multiplicaba su facturación, y se incrementan el ratio de conversión de visita a compra, el número de registros o visitas, o el número de transacciones realizadas vía web. Toda una serie de ambiciosos y deseados objetivos cumplidos cuyo responsable directo es, entre otras cosas, el mencionado Diseño Centrado en el Usuario.

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Alfonso de la Nuez es CEO de Xperience ConsultingXperience Consulting


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