¿Quién paga la factura inalámbrica?

Los usuarios del iPhone ya lo saben: es tentador entrar en la web de descargas de Apple y hacerse con unas cuantas aplicaciones de lo más cool. El problema suele venir después, cuando la factura del operador engorda proporcionalmente a las descargas completadas.

Y es que el aumento de las tarifas es la principal opción que manejan los operadores para intentar moderar el tráfico de datos en sus redes. Una demanda que se ha disparado en muchos casos, sin que los operadores estuvieran preparados o la tuvieran prevista.

Como se explica en Business Week, un usuario estadounidense de la última generación del iPhone consume hasta tres veces más cantidad de datos que los usuarios de la primera versión del teléfono, según AT&T. Y el aumento del tráfico inalámbrico no procede sólo de los usuarios del iPhone, también de los que tienen una BlackBerry, un GPS o un aparato como el lector electrónico Kindle de Amazon.

En el último año se ha disparado el número de usuarios que utilizan servicios móviles: en los EEUU, por ejemplo, han crecido un 93% los usuarios móviles de redes sociales, y un 58% los que envían fotos desde el teléfono. Por este motivo, el número de usuraos con tarifa plana ha crecido casi un 60%.

Ante esta situación, se plantea la cuestión de si la infraestructura de redes móviles es suficiente para dar cobertura a toda la demanda de tráfico. Los operadores sostienen que sí, y además afirman que la capacidad de las redes irá aumentando progresivamente, pero los fallos y deficiencias en el servicio parecen indicar lo contrario.

Según John Celentano, presidente de Skyline Marketing Group, son necesarias mayores inversiones de capital. Sus previsiones son aumentar un 3% el presupuesto para redes inalámbricas, hasta 17.500 millones en el año 2009… Siempre que la situación económica lo permita.

El problema surge cuando estos costes se trasladan a la factura del cliente fial. Asociaciones y abogados denuncian que lo que paga el usuario final ha aumentado notalemente en los últimos años. Por ejemplo, el conste de enviar un SMS se ha duplicado desde el año 2005, al tiempo que han descendido los costes para proveer el servicio. Los expertos advierten que en los próximos meses la factura para los usuarios móviles en EEUU podría aumentar entre 15 y 20 dólares al mes.

Otro problema es el de los límites a las descargas. En EEUU, la mayoría de operadoras han puesto el tope en 5GB mensuales, equivalente a ver unos diez vídeos de YouTube cada día. Se calcula que sólo entre el 2 y el 5% de los usuarios sobrepasa esa cifra, pero también se espera que se duplique en el próximo año.

El asunto también afecta finalmente a los desarrolladores de aplicaciones, a los que las operadoras les piden que utilicen el menor ancho de banda posible, lo cual supone un freno para la innovación. Otro precio a pagar por el suario final.

www-baquia.com


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