El largo culebrón de los fabricantes de memoria, Rambus e Infineon, llega, si no a su conclusión, al menos a un final de etapa. El Tribunal obliga a Rambus a pagar a la alemana Infineon 7,12 millones de dólares. No obstante Rambus podrá demandar a Infineon por algunas de sus patentes.
Según la sentencia, Rambus cometió fraude al registrar las patentes de las memorias SDR SDRAM sin notificarlo a la JDEC, el organismo regulador de los estándares de la industria de semiconductores, a lo que la compañía estaba obligada como miembro de la organización. No obstante, no cometió fraude al ocultar las patentes de SDRAM DDR, por lo que Rambus podría demandar de nuevo a Infineon por infringir la patente de ese tipo concreto de memorias.
- En The Register
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