BAQUIA

¿Resistirán las redes actuales la avalancha de los smartphones?

La consultora Gartner estima que las ventas de smartphones crecerán un 33% en 2010, y las previsiones globales son que las ventas de smartphones alcancen un 43% del total de los dispositivos móviles en 2013. En España, Nielsen ha informado de que los clientes de smartphones crecieron un 27% en enero de 2010, alcanzando una cifra de 10 millones, frente a los 7,8 millones de enero de 2009. Esto significa que uno de cada cuatro teléfonos en España es un smartphone, lo que convierte a España en uno de los países con mayor crecimiento en esta área.

¿Están nuestras redes preparadas para soportar este crecimiento? ¿Qué impacto tienen los dispositivos inteligentes o smartphones en nuestras redes?

No hay duda de que los smartphones se han convertido en el elemento clave en el impulso de la banda ancha móvil. Como consecuencia, el tráfico está creciendo de manera exponencial. Para hacerse una idea del aumento del tráfico basta decir que ver un video de YouTube en un smartphone usa más capacidad que el envío simultaneo de 500.000 SMSs.

En el año 2011, el 50% del tráfico sobre las redes móviles será generado por voz, y el otro 50% por datos. En 2015 aproximadamente el 85% del tráfico será generado por datos móviles, de los cuales el 49% será a través de terminales móviles.

Además del puro crecimiento de datos, hay otras importantes repercusiones causadas por el crecimiento de los smartphones, como es el aumento de la “señalización” en las redes. Todos los dispositivos móviles intercambian mensajes con las celdas de las redes que le rodean para controlar la transmisión del tráfico de datos. Este intercambio continuo de mensajes se llama “señalización”.

“La capacidad es sólo una parte del problema”, explica Pedro José Hernández, Director Ejecutivo de la Cuenta Global de Telefónica en Nokia Siemens Networks. “La combinación de muchas aplicaciones nuevas para estos dispositivos inteligentes y las necesidades de conectividad demandan redes de banda ancha móvil más inteligentes capaces de gestionar el tráfico”.

La combinación de estos dos hechos produce un efecto de sobrecarga en la señalización: por un lado los smartphones intentan desconectarse de la red lo antes posible para ahorrar energía (ya que éstos se caracterizan por un alto consumo de batería), mientras las aplicaciones intentan permanecer siempre conectadas, ya que en muchos casos necesitan estar continuamente actualizadas online (como por ejemplo, las predicciones del tiempo, los banners de noticias de actualidad, las redes sociales, etc.).

El resultado es un incremento en el número de mensajes intercambiados (“señalización”) entre el terminal y la red para iniciar y comunicar los cambios en el estado del dispositivo. Los primeros operadores en introducir los smartphones y sus múltiples aplicaciones han sufrido un serio impacto en sus redes en forma de terribles congestiones.

“El exceso de señalización se crea sin la intervención del usuario”, explica Pedro José Hernández. “Conocer la manera en la que interactúan los smartphones y las redes es clave para evitar efectos indeseados para los usuarios finales. Para prevenir que las baterías de los móviles se acaben rápidamente sin que eso limite las capacidades de conexión, es totalmente necesaria una manera eficiente e inteligente de gestionar la carga de señalización, tanto en los dispositivos como en las redes.”

Habiendo predicho el actual auge de los smartphones y su impacto en las redes de telecomunicaciones, Nokia Siemens Networks trabaja ya con varios operadores líderes para ayudarles a desarrollar sus redes y satisfacer las crecientes necesidades de los clientes en lo que se refiere a acceso móvil a Internet. Por ejemplo, ha implementado con éxito una tecnología (Cell_PCH) que permite duplicar la duración de la batería de los smartphones a la vez que reduce la carga de señalización en la red.


Compartir en :


Noticias relacionadas




Comentarios