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Robots para tratar el autismo

Se suele decir que los humanos sienten simpatía hacia los robots de aspecto un poquito humano, pero detestan a los que se parecen mucho sin conseguir dar el pego. Bandit está a salvo de ese peligro, porque con una boca, dos ojos y un rostro rígido por toda expresión, no pretende en absoluto parecer humano.

Este robot, desarrollado por un equipo de médicos e ingenieros, aprovecha su aspecto y su compartamiento inhumano para acercarse a niños autistas, que tienen más problemas con la gente de verdad que con las predecibles y fiables máquinas. Bandit no es Pinocho, y no quiere ser un niño de verdad. Es una máquina, que se comporta como una máquina.

A modo de terapeuta, intenta comunicarse con el niño, ganarse su confianza y ayudarle a ser más sociable y adaptable. Aunque han tenido resultados dispares, los creadores del robot son optimistas sobre su éxito y esperan poder producirlo a gran escala.

Entre tanto, tienen que pulir detalles tanto de hardware (por ejemplo, el sonido de las ruedas al moverse incomodaba a algunos niños) como de software, para que la máquina pueda reaccionar y adaptarse mejor al comportamiento de su paciente.

\”Sí, hay trabajo que hacer\”, admitió Maja Matari, que codirige el proyecto, a PopSci. \”Pero es factible. Lo que quiero es un robot que pueda venderse por el precio de un portátil, de aquí a una década\”.


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