Sclipo, finalista de los premios Red Herring Europe

Habilidades tan comunes como aprender a hacer un tiramisú o cambiar el aceite del coche y otros no tan habituales como abrir una botella de cerveza con papel o hacer un pingüino con un globo pueden adquirirse a través de Sclipo con tan sólo ver un vídeo.

Sin embargo, Sclipo es un site ya conocido ya que no es la primera vez que es noticia. El año pasado fue elegida como la mejor Startup 2.0 y en el mes de octubre conocíamos que recibía una inversión de 500.000 euros. No es de extrañar, por tanto, que ahora se encuentre en la final, junto a otras 11 empresas también españolas, de Red Herring Europe, que premia a las startups más innovadoras.

La competencia es grande, ya que junto a esta red social se encuentran otros proyectos tan innovadores como Panoramio, BuyVip o AquaMobile. Para el fundador de este proyecto, Gregor Gimmy, Sclipo opta a este premio porque mejora “sustancialmente la experiencia de educación online en tres aspectos”: por un lado, el utilizar vídeo en lugar de texto para aprender algo es mucho más efectivo y, por otro, la posibilidad de que los usuarios se relacionen entre sí, haciendo que la educación pase de ser algo unidireccional a bidireccional. Y por último, Gimmy destaca que “Sclipo permite a todo el mundo compartir sus conocimientos. Si son buenos o no, ya lo decidirán los demás usuarios de Sclipo”.

La experiencia de Gregor Gimmy como emprendedor viene ya de lejos. Su primera web startup, también relacionada con la educación, la fundó en Silicon Valley y allí se quedó, ya que se vendió. Posteriormente, se trasladó a España donde creó Visuarios.com a finales de 2006, el embrión de lo que ahora es Sclipo.

El sistema de Sclipo es sencillo: un usuario quiere enseñar algo, lo graba y lo cuelga en la web para que el resto pueda verlo. El resto de internautas podrán hacer una valoración de la clase o un comentario. Sin embargo, Sclipo no es un mero repositorio de vídeos, ya que también permite la educación síncrona y personalizada vía webcam.

El modelo de negocio de esta empresa reside en los servicios premium. Así, si un miembro decide cobrar a los espectadores por la clase, Sclipo se lleva un porcentaje de ese dinero. Además, una empresa, por ejemplo, también tiene la posibilidad de crear vídeos para sus empleados, personalizar su perfil y poner publicidad propia.

Gregor Gimmy afirma que “en el 2012 queremos que Sclipo se haya convertido en la red de educación informal de referencia”. Gimmy añade que la importancia de esta red social es que deslocaliza “la educación permitiendo aumentar la calidad de aprendizaje”.


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