BAQUIA

SCO continúa haciendo amigos

En una nueva ofensiva de SCO, su CEO, Darl McBride ha confirmado a eWeek que en las próximas semanas van a empezar a contactar a los usuarios de Linux que han seleccionado (más de 1.500 grandes empresas mundiales) a las que ofrecerán la posibilidad de llegar a un acuerdo con su empresa para que compren licencias corporativas y así oficializar el código abierto de Linux que están empleando. Caso contrario, el Sr. McBride (que utiliza con frecuencia en sus apariciones en público la frase \”No free lunch or free Linux\”), pretende ampliar su ofensiva legal y pleitear con dichas empresas, alegando que la versión de Linux que utilizan emplea partes de código que son propiedad de SCO y, por ello, sujetas a sus licencias.

El tema es serio para todos los involucrados. En especial para IBM, que ha apostado de forma importante por Linux. Las voces del sector que recomiendan a las compañías solicitar un certificado de su proveedor de software, cubriéndoles en caso de posibles litigios causados por el uso de las aplicaciones de software (algo que, de momento, sólo hace Microsoft), están llevando a los responsables tecnológicos a aprovechar nuevas compras de software para exigir a la empresa vendedora que les exonere de cualquier responsabilidad futura derivada de los derechos de propiedad.

SCO acaba de levantar 50 millones de dólares en capital y se encuentra bien provista para perseguir a los usuarios de Linux. Recientemente, SCO ha llegado a un acuerdo con sus abogados y como pago inicial de su trabajo les ha adelantado un millón de dólares para sus gastos.

En cualquier caso, ha quedado claro que SCO apuesta por sus derechos sobre Unix como el activo más importante del que dispone. Además, parece creer que su única posibilidad de conseguir un retorno para sus accionistas pasa por demostrar que partes del código de Linux procede de software de su propiedad, cuya patente ostenta la empresa.

Ante esta situación, parece difícil entender el apoyo sin recelos que IBM y otros grandes de la informática están dando a Linux. Quizás sus abogados estén seguros de poder demostrar (llegado el caso) que el código con el que sus programadores han contribuido a Linux es suyo y que no existe ninguna infracción de los derechos de SCO. Sin embargo, más de un cliente se está planteando pedirlo por escrito.

También en Baquía:


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios