Se acabó el espionaje de teléfonos y ordenadores en Alemania

Hace un año nos llegaba la noticia de que el Gobierno alemán, comandado por Angela Merkel, había aprobado una ley que permitía a las fuerzas de seguridad alemanas acceder a todo tipo de llamadas telefónicas a partir del 1 de enero de 2008 “para prevenir el terrorismo”. No se quedaba ahí la cosa, ya que esta ley también permitía el espionaje de los ordenadores privados para intentar descubrir posibles huellas terroristas.

Esta noticia no fue demasiado bien aceptada en Alemania. A pesar de que la cámara baja lo aprobó, fue muy grande e impulsora la corriente de internautas que se opusieron frontalmente a esta medida por considerar no sólo que era injusta sino que además ejercía un control abusivo y ponía al terrorismo como excusa para vigilar a todos y cada uno de los ciudadanos alemanes. No obstante, a pesar de las grandes olas opositoras, la ley siguió adelante.

Hasta ahora. Y es que el Gobierno deberá modificar esta ley que autorizaba las escuchas, vigilancia con cámaras de vídeo y espionaje online a ordenadores privados por la Policía de lo Criminal (BKA), tras ser rechazada por varios länder en la cámara alta. El Ejecutivo envió el pasado miércoles la ley a la comisión de arbitraje para intentar buscar una fórmula de compromiso que pueda desbloquear esta polémica normativa, que había pasado la aprobación de la cámara baja con los votos de la gran coalición de Angela Merkel.
La autorización del espionaje online en ordenadores privados topó con el rechazo en bloque no sólo de la comunidad de internet, sino también de las tres formaciones de la oposición, el Partido Liberal (FDP), los Verdes y la Izquierda.

Las pretensiones del Gobierno alemán pasaban por que la Policía de lo Criminal asumiese funciones preventivas de vigilancia y control sobre información que discurra a ordenadores privados, incluida la observación online y diversas escuchas a domicilios de sospechosos.

Revuelo en contra de la ley
Además de los opositores políticos, antes hablábamos de otras críticas procedentes d ela propia ciudadanía. De hecho, y por poner un ejemplo, 70.000 internautas de toda Alemania presentaron en su momento una demanda contra la ley ante el Tribunal Constitucional Federal. Para los demandantes, el espionaje y las medidas de prevención de terrorismo existentes hasta la propuesta de ley eran más que suficientes y consideraban un total atropello que el Gobierno se dedicase a espiar las llamadas telefónicos y los discos duros de ordenadores totalmente privados. El pasado 30 de diciembre, miles de manifestantes se concentraron en Hamburgo portando un ataúd cuyo lema rezaba: “En duelo por la pérdida de la esfera privada de las alemanas y alemanes.


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