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¿Se puede hacer dinero regalando software?

Según OJD, la segunda web española más visitada se llama Softonic. Allí podemos encontrar todo tipo de programas totalmente gratuitos y listos para usar. Haga usted la prueba, busque cualquier tipo de programa y encontrará uno gratis, bajo distintas licencias y limitaciones.

Y Softonic no es una ONG, ni el proyecto voluntario de unos amigos. Es un portal de software con un equipo de más de 60 personas. ¿De qué viven? No del aire, de eso podemos estar seguros. El personal de esta página tan popular cobra su salario de la publicidad, de lo que obtienen de las descargas privadas contratadas por SMS, o con el servicio Deluxe de suscripción. ¿Funciona como modelo de negocio? Bueno, la página proclama orgullosa ser la tercera web especializada en software de todo el mundo, mal no debe ir.

Entre los programas gratuitos que podemos encontrar aquí, no nos llama mucho la atención el que algunas empresas nos permitan descargarnos una versión demo o de prueba, que o bien no tiene todas las capacidades del programa, o es válida sólo durante unos días (habitualmente 30) o ambas cosas. También existen programas gratis que incluyen publicidad (los llamados freeware ad).
Otras, sencillamente, lo regalan.

Pero Softonic no fabrica, sólo distribuye. ¿Qué hay de los que pasan horas de su vida desarrollando un software, escribiendo un código que luego liberan en la Red?

Están claras las ventajas de dar algo gratis: es un buen sistema para darse a conocer sin necesidad de publicidad (el navegador por excelencia del software libre, Mozilla Firefox, ha empezado a anunciarse en televisión hace muy poco), y además se consigue una imagen, digamos, \”políticamente correcta\” ante la comunidad de internautas. Pero a la larga, dar sin recibir nada a cambio es insostenible.

Sencillamente, ¿se puede ganar dinero regalando software? Porque ya no se trata de ofrecer cualquier servicio gratis (desde un buscador hasta una agencia de trabajo) y recibir visitas que traducimos en ingresos por publicidad o apetitosas bases de datos. Es regalar el trabajo de meses y punto.

Muchos de estos desarrolladores (Mozilla, Apache) son fundaciones o sociedades sin ánimo de lucro. Pero alguien trabajará en sus oficinas, además de los muchos voluntarios que donan el trabajo de sus horas libres para desarrollar código y mejorar los programas. Y esos trabajadores \”de oficina\” tendrán un alquiler que pagar. Mozilla, en su día fundada por Netscape, creó en 2003 Mozilla Corporation, con la que gestiona sus fondos y su personal. Pero pertenece por completo a la Fundación Mozilla, que como decíamos no tiene ánimo de lucro.

Otras empresas son eso, empresas. Proyectos individuales que tienen éxito y se convierten en minas de oro. Como ocurrió con Movable Type, el sistema casero de gestión de contenidos de Ben y Mena Trott, un matrimonio de San Francisco. Una vez creado y liberado, el éxito que tuvo fue tal que en septiembre de 2001 sus creadores formaron una empresa, Six Apart. Con el tiempo, Movable Type se convirtió en un servicio de pago y se fue uniendo a otros productos, algunos de pago y otros gratis. En la actualidad, Six Apart tiene oficinas en San Francisco, París y Tokyo, entre otros lugares; y fue una de las 100 mejores empresas privadas de Estados Unidos seleccionadas por la página Red Herring en 2005.

Y otras empresas ya cotizan en bolsa, como Novell. Novell es el caso de una empresa tradicional de software (actualmente, en el puesto 22 de las más grandes del mundo), que en 2003 decidió expandirse comprando SuSE Linux, un sistema operativo libre. En noviembre de 2006, Novell y Microsoft (el gran competidor del software libre) anunciaron un acuerdo conjunto que establecía, entre otras cosas, que la empresa de Bill Gates pagará 308 millones de dólares para mantener la palataforma Open SUSE.

Al fin y al cabo, una de las principales fuentes de ingresos de los proyectos de software libre son las donaciones de particulares, empresas o instituciones. Sin embargo, el mejor sistema parece ser combinar un producto tradicional (con licencias y de pago) con otros de libre.

Un buen ejemplo de esto es Red Hat, que actualmente tiene más de 500 empleados en 15 países distintos. Salió a bolsa en 1999, y sus acciones lograron la octava ganancia de primer día más grande en toda la historia de Wall Street. En el último cuarto del año 2002 anunció números negros por primera vez, y sus previsiones para el próximo año no son nada malas.

En conclusión: sí, se puede hacer dinero regalando software. Pero es más difícil hacer dinero sólo regalando software. La receta para el éxito es, más bien, regalar unas cosas y vender otras.


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