BAQUIA

SIMO 2004: tiempo de reflexión

El SIMO se convirtió pronto en la feria de referencia en España del sector de las Tecnologías de la Información. Las grandes marcas competían con sus tradicionales enemigos en bombo y lentejuelas. La edición de este año ha ocupado siete pabellones y ha mostrado sus vergüenzas en el resto del complejo. No ha sido lo que fue en los años de auge de las tecnologías, y será difícil que se repitan las ediciones de 1999 y 2000, con diez pabellones a rebosar y con listas de espera de gran tamaño. Aún así, 275.000 personas se dejaron caer por la feria en su 44ª convocatoria, 5.000 menos que en la edición anterior.

Su director, Santiago Quiroga, sigue liderando la feria como desde su inicio. ¿Qué ha cambiado? En primer lugar, está claro que la mayoría de las empresas no saben sacarle partido a una feria de estas proporciones. No basta con asistir, hay que preparar bien la estancia mucho antes de que tenga lugar y hacer luego un seguimiento de los contactos, al mismo tiempo que se utiliza la feria como excusa para que se reúnan los directivos de las empresas, clientes y proveedores, que configuran la cadena de valor de la compañía.

La empresa que se ha gastado varios miles de euros y no lo ha planificado bien, tendrá que justificar con mucho cuidado su asistencia al evento del año siguiente. Hacen falta verdaderos especialistas en sacarles jugo a este tipo de ferias, que pueden ser muy rentables pero que rara vez lo son por la falta de previsión de los responsables empresariales, que creen que basta con asistir para cumplir con la papeleta. Cada día más, cada inversión debe justificarse con un ROI concreto y las ferias son una de la suficiente importancia como para que se tome en serio.

También es un problema el protagonismo de grandes empresas, como Oracle o SAP, que organizan sus propios eventos corporativos convertidos en verdaderas miniferias, compitiendo para reducir el impacto de una feria generalista como es el SIMO.

Como en casi todo, cada cinco o diez años, hay que replantearse muchos aspectos y empezar con nuevos enfoques. Sería una pena que no pudiéramos mantener esta feria con el éxito que merece. Es cosa de todos.

También en Baquía:


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios