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Sin tiempo para una IPO

No hay tiempo para ligar, para respirar, para trabajar, para dormir… Y por supuesto, no hay tiempo para el spam. Frases como éstas, impresas sobre una variedad de soportes, son el principal activo con el que Karin Spitzer ha levantado su pequeño negocio en la Red. Desde su Sitio Web \”no-time\” ofrece sus artículos a tiendas y particulares a lo largo del mundo: pulseras, camisetas, alfombrillas de ratón y tazas con frases como \”no tengo tiempo para ti\” o \”no tengo tiempo para hacer scroll\”. Una idea aparentemente trivial, pero que lleva cinco años en saludable funcionamiento y ha atraído la atención de numerosos medios de comunicación. ¿Quién dijo que el e-business es para los grandes?

¿Cómo arrancó todo esto?

El proyecto empezó con la instalación de un cartel en una marquesina de autobús del centro de Brooklyn. El cartel consistía en 33 eslógans del tipo \”no [tengo] tiempo para…\”. Durante la inauguración, dejé al alcance de la gente una bolsa con pulseras, que entonces estaban hechas de papel y cinta adhesiva, y la gente se las ponía en la muñeca. Algunos meses después, exhibí las pulseras (ahora laminadas con Velcro), y el encargado de compras de la boutique Colette, en París, tuvo ocasión de verlas.

La demanda creció a partir de aquello, y como \”no tenía tiempo\” para seguir haciéndolas a mano, comencé a producirlas masivamente, aunque aún a bastante pequeña escala.

¿Cuál fue tu inversión inicial?

Dado que esto empezó como un proyecto artístico, nunca estuvo detrás la intención de hacer dinero. La idea estaba más bien centrada en difundir el mensaje de que nadie tiene tiempo para nada. No hubo inversores, ni planes de negocio. El aspecto empresarial creció orgánicamente a partir del éxito de la idea, y la demanda que le acompañó. En lo que se refiere al presupuesto, uso los beneficios de un lote para producir el siguiente.

¿Cuándo decidiste recurrir al comercio electrónico? ¿Fue fácil dar el salto?

Empecé por vender a unas pocas boutiques de alto nivel en distintos países. Como mi intención era dar difusión global al concepto, decidí que los artículos deberían estar disponibles para las personas que viven fuera de las grandes ciudades donde están estas boutiques. Como socio de comercio electrónico, escogí CCNOW porque es fácil de usar y el cliente no tiene que dar ninguna informacion excepto la necesaria para procesar la tarjeta de crédito. El servicio incluye una tarifa mensual, además de un porcentaje de las transacciones.

Tu salto al comercio electrónico ¿ha hecho significativas tus ventas minoristas?

Las ha hecho posibles, aunque la mayoría de mis ventas siguen siendo al por mayor, excepto durante las vacaciones, o cuando obtengo cobertura en alguna revista, que es cuando crecen mis ventas on-line.

¿Has pensado en pasarte al mercado hispanohablante traduciendo el concepto?

De hecho, he pensado en la idea, dado que mi español es fluido. Sería estupendo colaborar con un comercio español para una línea exclusiva, aunque nadie en España ha contactado conmigo aún.

En cuanto al interés de los medios, ¿trabajaste activamente para obtenerlo, o es algo que vino solo? ¿En qué medida te ha beneficiado?

Yo no busqué la atención de los medios. La mayoría vino a mí a través de las tiendas o de Internet. No hay duda de que la cobertura de los medios ha incrementado las ventas. Especialmente en Internet, donde el cliente está a un clic de distancia de adquirir el artículo.

¿Ya has conseguido vivir de \”no-time\”?

Hay períodos en que mi pequeño negocio me paga el sustento. Pero a temporadas, necesito trabajar como free-lance para cubrir mis costes. Si quisiera llevar esto más adelante, tendría que afrontar una distribución en toda regla, no sólo vender a algunas tiendas pequeñas.

Ahora mismo tu idea es popular, pero tal como funcionan estas cosas, podría agotarse tan pronto como empezó. ¿Cuáles son tus planes para el futuro? ¿Cómo planeas sobrevivir a esta pequeña locura?

Al principio creí que esta \”locura\” duraría unos pocos meses, pero ya lleva varios años en marcha. Creo que los mensajes \”no-time\” son suficientemente resonanes para seguir funcionando hasta que el tiempo deje de ser un tema importante. \”No-time\” tiene varios productos nuevos, como tazas de café con el lema \”no [tengo] tiempo para dormir\”, o camisetas \”no [tengo] tiempo para trabajar\”. Cada artículo nuevo le da al concepto otra dirección en la que vivir y expandirse.

¿Crees que te ha sido de ayuda hacer esto sola? Dentro de una gran empresa, ¿habría salido mejor?

De ningún modo esto habría podido existir en el seno de una gran empresa. Hablamos de un proyecto artístico personal que creció a partir de la demanda de comunicar la idea de \”no tener tiempo\”. Tener un control detallado es otra de las razones por las que ha sobrevivido. Por otra parte, no creo que trabajar sola haya sido necesariamente bueno. Contar con algún socio habría acelerado el crecimiento, y trabajar con otras personas es, en general, una buena manera de mantenerse concentrado y con energías.

Mucha gente puede encontrar inspirador tu ejemplo. ¿Te sientes identificada con el perfil del emprendedor?

Es el haber creado una idea con vida propia lo que me ha hecho convertirme en una persona emprendedora, y no al revés. Mi proyecto creció de modo natural, empezó siendo algo pequeño y luego creció en escala. Es importante seguir las señales que te da la vida, y cuando has creado algo que genera mucha respuesta positiva, siempre es una motivación seguir adelante, crecer con ello y a partir de ello.


Karin Spitzer sigue adelante, plenamente confiada después de cinco años en el potencial inagotable de su idea. Una de esas ideas de las que uno piensa: \”¿Por qué demonios no se me ocurrió a mí?\”. Especialmente cuando las barreras de entrada son tan bajas y la realización está al alcance de cualquiera. Probablemente nunca salga a Bolsa, pero vive de hacer lo que le gusta. ¿Para qué más? Y es que los éxitos en e-business también vienen en paquetes individuales.


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