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Spit: la amenaza del spam en el móvil

No es necesario recordar cuánto detestamos todos los usuarios de la Red el spam: nuestro buzón de correo se inunda a diario de mensajes publicitarios no deseados, convirtiendo la lucha contra el correo basura en un esfuerzo a menudo baldío. Pero lo más terrible es pensar que puede llegar un día en que añoremos los tiempos en que sólo recibíamos spam a través del email.

Con el desarrollo de los servicios de VoIP (voz sobre IP, o llamadas de teléfono a través de Internet) y la llegada de móviles que incorporan cada vez más prestaciones y servicios, el spam dejará tarde o temprano de ser exclusivo de los buzones de correo para comenzar a inundar la memoria de nuestros móviles con mensajes no solicitados.

Marketing Vox nos habla ya de Qovia, una empresa que ha desarrollado un filtro para el spit (spam over Internet telephone), aún antes de que haya constancia de casos concretos de esta amenaza. El nombre deriva de spim (instant messaging spam), con el que ya se conoce este tipo de intromisión en el entorno de la mensajería instantánea, que tantos dolores de cabeza está dando a los grandes de la industria.

Hasta el momento, el spit no es más que una amenaza que planea sobre las futuras redes de voz en la Red. Según Winn Schwartau, consultor de seguridad de la firma InterPact, es sólo cuestión de tiempo el despegue del spit, el necesario para que se popularice este servicio y alcance una masa crítica de usuarios. En EEUU existen actualmente 131.000 usuarios de VoIP, aunque se espera que la cifra alcancce los 17,5 millones en 2008.

Existe, de cualquier forma, una diferencia crucial entre el entorno de Internet, global y descontrolado, y el de la telefonía móvil, local y legislado. Por ello será mucho más difícil la utilización ilegal en los móviles de métodos publicitarios empleados en la Red. Además, será mucho más fácil descubrir al culpable de spit. Se le podrá perseguir y se crearán leyes para impedirlo. A pesar de ello, compañías como Qovia están especulando con la facilidad con que es posible esquivar cualquier tipo de barrera tecnológica o legal.

El software creado por Qovia identifica las llamadas no solicitadas a partir de su frecuencia y duración, y las sitúa en una lista de remitentes no deseados, aunque la propia empresa reconoce que esta solución puede no ser suficiente. La mejor solución sería la existencia de una tercera parte en la que los usuarios registraran su identidad y número de móvil, para aceptar únicmente las llamadas verificadas por dicha entidad.

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