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T-Mobile redefine “navegar” (para mal)

Hasta ahora, pensábamos que navegar por Internet era conectarse a la Red y ver toda clase de contenidos, subiendo fotos o viendo vídeos, descargando documentos en el correo electrónico y demás servicios online. Pero parece ser que estábamos equivocados.

T-Mobile ha anunciado en un post que a partir del 1 de febrero, sus clientes en el Reino Unido tendrán un máximo de 500 MB en su tráfico móvil, como parte de su nueva política de “buen uso de Internet móvil”, horrorizando por igual a periodistas, usuarios y expertos legales. El problema aquí no es el límite (bastante amplio, por otra parte), sino lo que va después.

Primero, el texto asegura que los clientes podrán seguir navegando pero hasta ahora. Otra cosa, sin embargo, es que los clientes se hayan enterado de lo que es navegar, al menos en T-Mobile.

“Navegar significa mirar páginas web y comprobar el correo electrónico, pero no ver vídeos, descargar archivos o jugar a juegos”. Es decir, puedes ver que tu jefe te mandó un archivo por correo, pero no puedes descargarlo. Puedes leer noticias sobre juegos online, pero no puedes jugar (¡y los tomates de Farmville y Citiville sin cosechar!), y desde luego, navegar no es ver vídeos graciosos en YouTube.

“Si quieres descargar, reproducir y ver vídeos, guárdate esas cosas para la banda ancha de tu casa”, concluye el texto, en una afirmación que no sabemos ni por dónde empezar a criticar. ¿Y si no tenemos banda ancha, por ejemplo? O, ¿desde cuando puede la operadora de telecomunicaciones decidir lo que podemos y no podemos ver? O bien, ¿es legal que impongan semejante restricción?

El regulador británico de comunicaciones, Ofcom, sigue preparando un comunicado sobre el particular, aunque asegura que no están "investigando" el asunto, por lo que probablemente se muestre cuanto menos tolerante con esta intromisión de la compañía en el contenido al que acceden los usuarios.

El texto de T-Mobile sigue a la nueva la distinción entre navegación móvil y fija planteada por las nuevas normas de neutralidad estadounidenses, y que la operadora británica aprovecha aquí como si fuera algo habitual. Su decisión marca un paso más en el camino que aleja a las operadoras de las facturas de tráfico ilimitado. Virgin Mobile, por ejemplo, reconvertirá su servicio "ilimitado" para ponerle un máximo de tráfico, aunque esto podría empezar a afectar también a las redes fijas.

Pero sobre todo, da fuerza a la nueva tendencia en la que las empresas de telecomunicaciones se van atribuyendo cotas de poder hacia la gestión en función del contenido, como hacía hace poco British Telecom al abrir la puerta al Internet de dos velocidades. Pasos, en definitiva, alejándose de la neutralidad y que no favorecen precisamente a los consumidores.


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