BAQUIA

También existe el bochorno 2.0

Lo bueno de consultar las opiniones de otros usuarios antes de tomar una decisión de consumo es que cada vez se confía más en esta fuente, encomendándose a una especie de corriente solidaria entre consumidores. Lo malo es que cualquiera puede infiltrar sus opiniones interesadas, a favor o en contra del producto o servicio de turno.

Si te descubren haciendo eso quedas muy mal: no sólo te puede caer una multa económica (al menos en EEUU, siempre más avanzados para estos asuntos), sino que tanto tu reputación como tu credibilidad se van al garete. Como le ha sucedido a la clínica de cirugía estética Lifestyle Lift, condenada por difundir falsas reseñas positivas de sus servicios. A eso se le llama estirar demasiado el lifting 2.0.


Compartir en :


Noticias relacionadas




Comentarios