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Telecos: con la deuda al cuello

Las operadoras de telecomunicaciones europeas atraviesan, desde el punto de vista financiero, uno de los momentos más negros (o rojos, según se mire) de los últimos años. Tras haber comprometido ingentes cantidades de dinero para pagar las licencias de telefonía móvil de tercera generación, y de haberse lanzado a la compra de nuevas compañías, la deuda adquirida por estas ha comenzado lastrar los balances. El nivel del pasivo se ha disparado por encima de los 188.000 millones de euros, y ahora hacerle frente se ha convertido en la prioridad número uno de las telecos.

La venta de activos, las emisiones de bonos y sacar a bolsa algunas filiales, sobre todo las de móviles, son algunas de las soluciones que estas compañías pusieron sobre la mesa cuando comenzó a levantarse la voz de alerta entre los inversores.

Varios meses después del anuncio de estas medidas, parece que conseguir la financiación no resulta tan sencillo y la situación está peor que nunca. La bolsa está castigando duramente las acciones, las OPV de las filiales no parecen ser lo exitosas que se desearía, y lo que es peor, las compañías de calificación de riesgo siguen rebajando los ratings o poniendo en vigilancia a estas empresas. Para colmo, los bancos centrales europeos han alertado a las entidades financieras sobre los peligros de prestar demasiado dinero a estas empresas.

Estas circunstancias no hacen más que minar la credibilidad de las telecomunicaciones, que la deuda siga subiendo y las acciones no hayan parado de caer. En el último año, la valoración bursátil de estas empresas ha caído un 50% de media. Todo ello en un marco en el que, además, hay analistas que cuestionan la viabilidad del UMTS como negocio en el futuro.

Orange sale a bolsa

La salida a bolsa que la semana pasada llevó a cabo France Telecom de su filial de telefonía móvil, Orange, es un claro ejemplo de cómo en este momento el mercado valora a estas empresas. Orange era una de las mejores bazas que la compañía gala guardaba para reducir su deuda que asciende al 71% de la capitalización bursátil y 1,6 veces los ingresos del último ejercicio.

La OPV de Orange se ha convertido en un camino de espinas. A pesar de haber hecho una valoración muy conservadora de la operadora, France Telecom se ha visto obligada a rebajar drásticamente el precio. Finalmente éste ha ascendido a 48.000 millones de euros (2 tercio menos de la valoración inicial) y desde su estreno en el parqué, la acción ha seguido bajando hasta el 7,26%.

Además, unos días después del decepcionante debut de Orange, Moody´s y Standard & Poor´s han rebajado la calificación tanto de la compañía de móviles como de France Telecom ante las dificultades de hacer frente a sus pagos. Esto dificultará enormemente los esfuerzos de los galos por reducir su pasivo ya que las condiciones que encontrarán en el mercado de capitales serán aún peores.

Próximamente la operadora francesa realizará una colocación bonos canjeables por 234 millones de acciones de Orange, que supondrán unos ingresos adicionales de otros 13.000 millones de euros.

Más colocaciones

La valoración de la OPV de Orange supone una amenaza a las colocaciones de filiales de telefonía móvil que plantean otras compañías. En los próximos meses KPN, Deutsche Telekom o British Telecom planean hacer lo propio con sus empresas de celulares, KPN Mobile, BT Wireless, y T-Mobile.

El objetivo de las tres es básicamente el mismo: reducir la deuda. Pero los malos resultados en la valoración de la empresa se podría repetir. \”Estas colocaciones suponen la salida al mercado de mucho papel en muy poco tiempo y en un momento en el que las telecomunicaciones, en general, no son muy demandadas. Alguna empresa podría encontrarse con que los inversores no están muy interesados\” afirma un experto.

Otras telecos

En este momento la deuda de KPN supera el precio en la bolsa de la compañía y suma 1,5 veces los ingresos, lo que la ha llevado a ser una de las telecos con peor valoración en las agencias de calificación.

Por su parte BT es una de las operadoras que tiene más dificultades. Con una deuda superior a 45.000 millones de dólares, que supone el 60% de su capitalización, y una reducción del 57% del beneficio en el último ejercicio, la compañía se está sometiendo a un profundo proceso de reestructuración.

Este pasa por la escisión de sus filiales de datos y telefonía móvil con el fin de sacarlas a bolsa, por el despido de unos 5.000 empleados y la venta de activos inmobiliarios por valor de 3.000 millones de dólares. Dentro de este plan se contempla también la venta en bolsa de la participación que BT tiene en la española Airtel.

La pasada semana, la calificación de la compañía fue puesta en vigilancia, a la espera de ver cómo va cumpliendo sus compromisos.

La deuda de Deutsche Telekom supone aún mayor peso para la compañía. El pasivo de la germana asciende al 75% de su capitalización, lo que supone el 1,5 de sus ingresos anuales. Aunque en un primer momento parecía que la empresa no tendría problemas para deshacerse del apalancamiento, la verdad es que la decepcionante salida a bolsa de Orange ha llevado a que los inversores no lo tengan tan claro. De no recaudar lo esperado, la compañía podría tener dificultades para hacer frente a su deuda a corto plazo.

Telefónica

En este contexto, Telefónica sale hasta bien parada. Aunque haya visto cómo sus acciones perdían valor en bolsa, no ha sido de las más castigadas en los mercados. La salida a los mercados de su filial de celulares tampoco fue exitosa, pero Telefónica Móviles es la preferida por los expertos entre las del sector europeo.

La deuda de Telefónica supone tan sólo el 35% de su capitalización, lo que la colocaría en una excelente situación para comprar aprovechando el valor en bolsa. La deuda de telefónica supone en este momento sólo una vez sus ingresos anuales.

Además, algunos movimientos de la empresa han resultado muy bienvenidos entre los analistas. La firma de un acuerdo con Portugal Telecom para unir sus activos de telefonía móvil en Brasil, y la retirada del concurso de UMTS francés por considerar excesivo el precio, ha llevado a Merryl Lynch mejorar la recomendación sobre la filial de móviles.

La consolidación en el horizonte

Ante este panorama, hay expertos que pronostican una ola de alianzas en los próximos meses. \”La debilidad de muchas telecos, la llevarán a unirse para poder sobrevivir\”, afirma un analista, \”aunque considero que en la segunda mitad del año, habrán desaparecido muchas de las incertidumbres que ahora están sobre el sector y se sabrá qué empresas van a capear bien el temporal\”, añade.

En este sentido, en las próximas semanas nos pueden aguardar grandes sorpresas.


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