¿Tengo un negocio con una web?

Cuando tenemos una web delante nuestro, pensamos siempre que hay una empresa detrás que ha sabido ganarse la vida. De hecho, más de uno le da vueltas a la cabeza pensando qué web o portal puede hacer para lanzar su propio proyecto de Internet. Y la verdad, como hemos comentado anteriormente, Internet permite lanzar un proyecto a un emprendedor con los mínimos costes y máximas posibilidades de triunfar.

Pero tener una web no es siempre sinónimo de proyecto ganador. Por mi mesa pasan cada año unos 400 proyectos, la mitad de ellos giran en torno a Internet. Y la mayoría de ellos pecan siempre de lo mismo: de no saber de dónde van a venir los ingresos.

Se dedica mucho tiempo a la web en temas como la plataforma tecnológica, el diseño, el contenido, etc. Todo esto lo vamos a obviar, ya que vamos a dar por hecho que se tiene que hacer bien. Pero se olvidan de dos aspectos cruciales:

  1. El saber vender (recursos que dedicaremos a la acción de vender). Esto lo trataremos en otro artículo.
  2. La transaccionalidad en la web.

Y este segundo punto es el que quiero tratar hoy. Entendemos como tal la capacidad de generar valor añadido a partir del movimiento de los usuarios de tu web, o sea, de los que la utilizan, que no siempre coinciden con los clientes finales, como es el caso de la publicidad online. Y es aquí donde fallan la mayoría de los proyectos, que no saben generar valor a partir de la navegación por parte de los usuarios en Internet.

Esto no es muy difícil de resolver. No hay más que diseñar todo un proceso de crear impacto, definir a quién tenemos que dar valor añadido y diseñar procesos de interacción, transaccionalidad y aportación de valor. Todo pensando en el cliente (y no en el usuario, que es cuidado y tratado en la usabilidad), y esto desembocará en la generación de leads informativos para que el cliente de publicidad perciba el valor. Se trata de hacer valer todo el esqueleto de la web, la parte que no se ve.

No es el caso de Comarcalia. Estuvieron casi dos años diseñando e integrando información en el portal. Buscaron aglutinar el tráfico y la audiencia que después les permitiría monetizar el negocio. Habían hecho la mejor web social de Cataluña. Con contenidos bastantes completos y un tráfico importante, buscaron la comercialización del site. Puede ser que al principio les faltase mayor decisión por algún tipo de excusa, para no salir a vender. Esperaban que la web funcionara ella solita.

Finalmente, la labor de Eva Deumal, la fundadora, hizo que se tomaran una serie de decisiones para acelerar el proyecto, como la de insertar un servidor de publicidad, buscar esa transaccionalidad en las páginas y una acción comercial enfocada a los municipios. Los resultados han empezado a llegar y las esperanzas son muy buenas para un proyecto que tardó en madurar por fallos de gestión. Suerte Eva, Juan de Dios y Mercé.


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