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Terra, en la sala de espera

El futuro de Terra puede cambiar el próximo miércoles. Telefónica, que actualmente cuenta con el 37% del portal, podría incrementar su participación por encima del 50% y realizar una ampliación de capital próximamente.

Esta es una de las opciones que baraja César Alierta, presidente de Telefónica. En caso de que decida continuar con esta idea, incluiría la amortización de una parte de Terra del fondo de comercio de Lycos. Esta acción sería similar a la que llevó a cabo la operadora española el pasado mes de julio con sus inversiones en las licencias de telefonía móvil de tercera generación, o UMTS.

La finalidad de este movimiento reside en ajustar el precio de la acción en libros de los 8 euros en los que está registrado, a los 4,5 euros a los que cotiza la puntocom en Bolsa a día de hoy.

El segundo paso consistiría en aprobar la ampliación de capital de Terra, que se materializaría en la integración comercial de la compañía de Internet y Telefónica con el fin de desarrollar nuevos servicios en Internet, como venta de películas y música por ADSL.

También así se resolvería de un plumazo la incoherencia que supone la competencia que ejercen entre sí Terra, Telefónica y TPI en el negocio de la banda ancha.

Fuentes cercanas a la operadora se han desmarcado a toda prisa de esta información señalando tan sólo se trata de \”una fabulación\”. \”Telefónica ya controla Terra, ¿qué sentido tendría elevar la participación?\”, adujeron.

Las salidas se reducen

La estrategia de César Alierta es un acto provocado más por la necesidad que por la virtud.

La cuestión que ha generado este terremoto de aún imprevisibles consecuancias no es otra que la renegociación del acuerdo publicitario firmado por Terra y la compañía Bertelsmann en el año 2000. Las cláusulas estipulaban que la firma germana invertiría mil millones de euros en cinco años en concepto de marketing.

De hecho, completó la primera fase inyectando 325 millones de euros a las arcas de empresa catalana. Pero no ha sido tan fiel con la segunda parte del acuerdo, que debería iniciarse el 1 de noviembre y concluiría en 2005. En este periodo, Bertelsmann tendría que invertir los 675 millones de euros restantes. La crisis en general, y la de la publicidad online en particular, le ha hecho renegar de lo pactado.

En caso de incumplimiento de contrato, sería Telefónica la que debería aportar la cantidad que se dejara de ingresar. Por supuesto, para la operadora es una opción que ni contempla. ¿Consecuencia? Si Terra no ingresa los 675 millones de dólares de la discordia, estaría abocada a declararse en quiebra técnica.

La solución para evitar este último escenario consistiría en que Terra Lycos soltara lastre, Bertelsmann se desprendiera de sus compromisos y Terra redujera su actividad en EE.UU. Sólo así se entiende que la compañía presidida por Joaquim Agut anunciara la semana pasada el despido del 21% de su plantilla en Estados Unidos, cerca de 174 empleados. 112 se producirán en las oficinas centrales de EEUU, en Waltham (Massachusetts). No obstante, la portavoz de la filial para Internet de Telefónica, Jennifer Risi, subrayó que el recorte era debido al aumento de rendimiento del portal como consecuencia de la fusión entre Terra y Lycos, en octubre de 2000. Nada de dificultades en el horizonte, parece.

Más reveses

A pesar de lo que declares sus portavoces, son malos tiempos para Terra. Y lo que queda, porque el portal ha pasado del tercer al sexto puesto en el ranking estadounidense de sitios más visitados, detrás de MSN, AOL, Yahoo, Google y eBay. Y en España, casi con toda seguridad, perderá el primer puesto como consecuencia de la compra de eresMas por parte de Wanadoo.

La muy mejorable situación de Terra fuera de España ha provocado que César Alierta se plantee, según afirman varias fuentes, a reducir a la mínima expresión la actividad exterior de Terra con el fin de centrarse en el mercado nacional. A esta idea contribuye el hecho de que, en el último trimestre, la mayor parte de los 233,5 millones de euros registrados como pérdidas fueran consecuencia de su actividad exterior.

Ante esta situación, algunas fuentes no han tardado en augurar que Alierta decida en breve desprenderse de Lycos dejándola en manos de Bertelsmann. Esta opción no parece, ni mucho menos, probable. El gigante alemán de los medios ya lo dejó bien claro el pasado mes de septiembre: ha puesto pies en polvorosa de todo lo que lleve asociado el sufijo .com. La constatación de que no va de farol la ofreció al deshacerse de Bol.com, su librería online, y desligarse del futuro de la plataforma de música online Napster.

Las apuestas sobre el futuro de Terra no le han sentado nada mal. La Bolsa, de hecho, ha premiado las noticias publicadas con una subida en el parqué del 4,8%. Ahora sólo cabe esperar a que llegue el miércoles, el día en el que, tal vez, Terra no vuelva a ser igual.


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