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Tiré el portátil sin querer por la ventana…

Disklabs, compañía especializada en recuperación de datos, ha hecho pública la lista de los casos más surrealistas a los que ha tenido que hacer frente.

Esta empresa recibe más de 50.000 llamadas anuales de socorro y es capaz de solucionar todo lo que van a leer a continuación y problemas mucho más extremos, incluso:

Mi gato orinó en el portátil. ¡Todo un persa azul no conteniendo las micciones y estropeando un Toshiba!

Se cayó del techo del coche. Un vendedor apresurado que puso el PC en el techo del vehículo mientras colocaba sus productos de demostración en el interior. Por el retrovisor vio el ordenador volando cuando ya iba a 40 km/h.

Le pasé por encima con el coche. En este caso fue un reproductor MP3; su dueño no se dio cuenta de que se le había caído del bolsillo.

Despedimos al director técnico y se lió a patadas con el servidor. Más claro, agua.

Cayó un poco de crudo sobre el portátil, suele acontecer cuando se trabaja en una plataforma petrolífera.

Tiré el portátil sin querer por la ventana… Pero no el suyo, sino el de su compañero de piso.

Partió el móvil en dos. La esposa de un cliente no las tenía todas consigo respecto a su marido y se cargó un Razr V3. Disklabs recibió la mitad del teléfono, y aun así fue capaz de recuperar toda la agenda y los SMS.

El perro que comía cámaras. Un Bullterrier Staffordshire se lió a mordiscos con el dispositivo. La tarjeta de memoria llegó llena de saliva al taller.

Estaba explicándole a un amigo como borrar datos de un disco duro, pero me equivoqué de partición. Vaya, también es mala pata…

La mujer que lanzaba portátiles. Otro ordenador al cementerio por culpa de discusiones matrimoniales.


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