BAQUIA

Un gurú de 12 años

Leemos una nota publicada en el Zaibatsu de Always On, escrita por Shawn de Jacent Technologies, donde nos explica que su hija es para él algo casi extraterrestre, una especie nueva cuya red social, a sus 12 añitos, cuenta ya con 65 amigos con los que mantiene una conversación fluida, en un lenguaje nuevo parecido a la taquigrafía y específico de su grupo.

Shawn nos habla de un mundo en el que la gente joven, desde los 7 años o antes, se empieza a labrar un entorno social que está compuesto por los compañeros de clase, los amigos que son presentados por aquellos que se han ido a otro colegio, de los conocidos en algún cumpleaños, en algunos casos de diferente ciudad o de cualquier parte del mundo al que haya podido llegar uno de sus amigos originales, llevado por la profesión del padre o de la madre.

La mensajería instantánea les mantiene a todos unidos. Capaces de entablar conversaciones con más de 10 amigos al mismo tiempo, tanto su velocidad de escritura en el teclado, la habilidad para mantener varios programas de mensajería abiertos simultáneamente (así como varias conversaciones), la facilidad para cambiar de tema y la forma de escribir, completamente al margen de las reglas gramaticales, convierte a estos niños y las relaciones que entablan en un universo extraño para sus mayores.

Los amigos o conocidos ya no salen de sus vidas porque cambien de ciudad o de país. Siguen ahí, conectados al primer programa de mensajería que hayan conseguido en su nuevo lugar de destino, ávidos por contar su experiencia a los que se han quedado atrás.

Esta generación tampoco es ajena a los weblogs: es habitual que niños de entre 10 y 12 años dispongan de su propio diario online, aunque no le dedican tanta atención porque se sienten más atraídos y gratificados por la satisfacción inmediata que les proporciona el messenger.

¿Un cambio definitivo en la comunicación social?

¿Qué pasará dentro de 10 años? ¿Seguirán los niños de hoy manteniendo el contacto con la totalidad de sus amistades a través del IM? ¿Cuántos serán? 100, 200, quizás 500. ¿De que forma vamos a tratar con ellos? ¿Qué van a ser capaces de alcanzar con el soporte gratuito de cientos de amigos? Todos ellos al alcance de una conexión del IM. ¿Nos damos cuenta de que todo nuestro mundo de relaciones sociales está cambiando?

Mucho más allá del tópico del momento, el uso de una herramienta de comunicación inmediata, están los efectos sociales que, poco a poco, se están estableciendo como inamovibles. Amistades que permanecen en el tiempo y en la distancia. Verdaderos círculos de soporte y explicación para los estudios, las amistades, los ligues, las aventuras amorosas, los nuevos contactos, la apertura del círculo a un nuevo invitado. Todo ello en un lenguaje en evolución que no entendemos y que nos excluye, probablemente sin (mala) intención, pero con rotundidad.

Nuestra forma de escribir aplicando estrictas reglas gramaticales y ortográficas les parece una pérdida de tiempo a los pequeños comunicadores. Mientras nosotros componemos una frase, ellos ya han contestado a cinco preguntas, interactuado cinco veces, cambiado de frecuencia en cinco oportunidades.

La pregunta no es si la comunicación es mejor o peor que antes. Simplemente, ya no volverá a ser nunca como la conocimos. A medida que estos escolares alcancen la edad de ir a la universidad, sus “grupos de influencia” pesarán sobre las aulas, configurarán micropartidos dentro de su alma mater y pasarán, una vez graduados, a participar en partidos políticos de una forma distinta a la actual.

Las redes sociales serán mucho más permanentes que hoy y cambiarán la forma de relacionarse también en el mundo de los negocios, algo que de forma incipiente se puede ya ver en entornos como Open BC.

Como Shawn, creemos que los expertos en las redes sociales del siglo XXI están ahora en las aulas de los colegios y no tienen más de 10 o 12 años. Miremos a nuestros hijos e hijas con nuevos ojos y seamos conscientes de que tenemos ante nosotros el futuro de la interrelación social que viene.

Las profesiones del futuro se están cociendo en este entorno de miniredes sociales en ebullición que, por otra parte, y en contra de lo que creen muchos, no son un impedimento para el contacto personal, el encuentro personal con los amigos y amigas y las salidas y entradas de siempre. La mensajería instantánea simplemente ha añadido una nueva dimensión a las relaciones sociales, que permite aumentar la experiencia vivida extendiéndola hasta altas horas de la madrugada.

Existen muchos efectos a corto medio y largo plazo. Tienen que ver con la forma de entender el estudio, el ocio, la comunicación y, sobre todo, las conversaciones. Algunas empresas norteamericanas han empezado ya a utilizar a los niños y adolescentes como “asesores” en la creación de nuevos productos.

Nos parece una buena idea. Será esta nueva generación de niños que pasa del biberón al ordenador quienes configuren nuestra vejez y su nuevo entorno socioeconómico.


Compartir en :


Noticias relacionadas

Recomendamos




Comentarios