¿Un Internet solidario?

“En Internet sólo hay sexo”, “no puedes fiarte de lo que sale en Internet”, “una pérdida de tiempo”… son afirmaciones acerca de la Red más que frecuentes y que no hacen del todo honor a la verdad. La Web ofrece multitud de actividades, desde información actualizada hasta distintas maneras de entretenimiento, redes sociales y un largo etcétera. Pero también existe una Web solidaria que nos permite tenernos informados de conflictos de países que ni siquiera conocíamos e incluso practicar el denominado ciberactivismo.

Hace apenas una semana saltaba a la Red The Hub, o el YouTube de los Derechos Humanos, como lo han denominado los medios de comunicación. El sistema es muy sencillo: cualquier usuario que tenga un vídeo o un archivo de audio cuya temática tenga que ver con los derechos humanos podrá subirlo a esta web. A través de ‘The Hub’, del que uno de sus fundadores es Peter Gabriel, pueden denunciarse desigualdades o promocionar acciones reivindicativas.

Otra interesante iniciativa que, en esta ocasión podríamos denominar el Meneame Solidario es Yo grito. Se trata de una web de promoción de acciones y campañas sociales. “Queremos convertir la página en un punto de encuentro de todos los movimientos que se estén desarrollando en nuestro país y fuera de él y que necesiten gritar alguna injusticia”, señalan sus responsables en el propio site.

Colabora a golpe de ratón
Además de proporcionar información, Internet también permite colaborar de forma activa en distintas campañas sociales. Es lo que se ha venido a denominar el ciberactivismo. Básicamente supone una evolución de la habitual recogida de firmas para protestar por ciertas situaciones u oponerse a determinadas injusticias.

La ventaja principal con la que cuentan este tipo de acciones es que el número de firmas que pueden conseguir a través de Internet es mucho mayor que si se hace de forma física. ONG internacionales como Amnistía Internacional o Greenpeace utilizan estos métodos habitualmente.

Los más escépticos asegurarán que la recogida de firmas por medio de Internet no sirve para nada. Sin embargo, se han dado numerosos casos en los que gracias al envío de peticiones a través de la Red se ha solventado una situación de injusticia.

A modo de ejemplo, gracias al ciberactivismo, la defensora de los derechos humanos Maja Stojanovic fue salvada de la cárcel en Serbia y la nigeriana Amina Lawal se salvó de la lapidación.

Existen también otras iniciativas en las que con un solo click pueden hacerse donaciones a los más necesitados. Una forma divertida de hacerlo es la que propone Freerice.com. Se trata de un juego de sinónimos –eso sí, es en inglés- en el que por cada palabra acertada se donan 10 gramos de arroz a Naciones Unidas.

Otros sites que intenta paliar la pobreza en el mundo es Ripple.org. En esta página, cada click de ratón da lugar a una donación por parte del anunciante, cuya cantidad oscila entre 1 y 20 céntimos de dólar.

En esta línea funciona también The Hunger Site, una de las páginas más veteranas, ya que lleva funcionando desde 1999. Los anunciantes donan una cierta cantidad de dinero cada vez que alguien hace click sobre el botón principal de la página.

El desarrollo también está en Internet
Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) se han convertido en un pilar fundamental para mejorar el desarrollo de la sociedad. Es por eso que algunas ONG y asociaciones se dedican precisamente a fomentar el uso de las TIC “para realizar aportes significativos al desarrollo humano, la justicia social, las democracias participativas y las sociedades sustentables”, según explica la Asociación Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (APC).

Uno de los socios de APC es la ONG Pangea, que pretende facilitar la comunicación a los colectivos que trabajan en labores solidarias. En la misma línea trabaja Campus por la Paz y la Solidaridad, perteneciente a la Universitat Oberta de Catalunya.

Cibervoluntarios da un paso más y entiende que las nuevas tecnologías son un medio para solucionar problemas sociales de fondo. Su objetivo consiste en enseñar en persona las posibilidades que ofrecen las TIC a aquellos colectivos con pocas posibilidades de acceso.

Son muchas las posibilidades que ofrece Internet para colaborar al desarrollo y luchar contra las injusticias, aunque siempre existirá el escepticismo del “no sirve para nada”, “¿de qué sirve una firma más?” o “antes que las TIC, hay cosas más importantes”.


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