Un poco de arqueología informática

Esta es una imagen de ENIAC, la primera computadora electrónica, ideada a mediados de la década de 1940. Originalmente se concibió para calcular las trayectorias de los disparos de la artillería norteamericana durante la II Guerra Mundial: es sabido que las necesidades de la industria militar han sido (y siguen siendo) uno de los principales motores del desarrollo tecnológico. ENIAC no pudo terminarse antes del fin de la Gran Guerra, pero se utilizó su por entonces portentosa capacidad de cálculo (hoy equiparable tal vez a la de una calculadora de sobremesa) para el desarrollo de la bomba de hidrógeno y otras aplicaciones militares.
ENAC era más similar a un inmenso ingenio mecánico que a un aparato electrónico: Contaba con 18.000 tuberías, 70.000 resistencias y 10.000 condensadores. Consumía energía suficiente para abastecer a 50 hogares, y puesto que carecía de cualquier dispositivo de memoria, los ingenieros se veían obligados a reprogramarlo para cada nueva tarea. Un verdadero brontosaurio informático, en definitiva. Mucho han cambiado los tiempos, y mucho más que cambiarán. Más
PD: Les recomendamos que no dejen de visitar el Museo de Historia de la Informática.


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