Un tercio de los trabajadores sufre acoso laboral

Malas miradas, críticas en privado o broncas en público, cargar a alguien con exceso de trabajo, o, todo lo contrario, despojarle de ocupaciones y tareas… El bullying, o acoso laboral, puede adoptar muchas formas, y de acuerdo con una investigación elaborada por Zogby International, es más frecuente de lo que imaginamos.

Cabe señalar que la investigación fue elaborada en Estados Unidos, donde las condiciones laborales no son las mismas que en otros países, tal vez dominadas por una mayor competencia y agresividad. En cualquier caso, los resultados son bastante llamativos: el 37% de los trabajadores, o 54 millones de personas, ha sufrido acaso laboral, y la cifra aumenta hasta el 49% (71,5 millones) si se incluye a los testigos de dichas acciones.

Según señalan los expertos, el problema de esta modalidad de violencia es que a menudo es difícil detectar el acoso, ya que salvo que se realice de una forma muy evidente, a menudo adopta formas sutiles, por lo que es complicado identificar a un jefe o un compañero como acosador. Además, suele aparecer también un componente de pudor o vergüenza por parte de la víctima, que le impide reconocer su situación.

Lógicamente, el acoso laboral se traduce en diferentes pérdidas, tanto económicas para las empresas como personales para sus víctimas. El 45% de éstos sufren estrés y diversos males derivados, como problemas cardiovasculares, ansiedad o deficiencias inmunológicas. Las empresas, por su parte, deben afrontar descensos en la productividad, bajas laborales y, en los casos más extremos, demandas de los empleados, además de sufrir en su reputación y tener dificultades a la hora de contratar personal.

¿Y qué se puede hacer en el caso de sufrir bullying? Los expertos recomiendan afrontar la situación de una forma racional, y comentarla con los jefes o los compañeros controlando en todo momento las emociones. También es importante hacer énfasis en las virtudes propias y mostrar consideración por los puntos de vista de los demás.

En última instancia, si se ha intentado sin éxito poner remedio a la situación, lo más recomendable es dejar el trabajo: la salud es más valiosa que un empleo precario.

www.baquia.com


Compartir en :


Noticias relacionadas




Comentarios