BAQUIA

¡Una actualización! Ya comeré luego…

El 49 por ciento de los jóvenes menores de 25 años deja de comer si alguna de sus redes sociales actualiza. El porcentaje desciende hasta el 27 por ciento para los mayores de 25, pero sigue siendo más alto de lo que podría parecer razonable. Al fin y al cabo, Twitter no da vitaminas.

Eso afirma al menos un estudio de la página de electrónica de consumo Retrevo, que ha encuestado a algo más de mil personas sobre su uso de redes sociales, incluyendo qué situaciones no les importa interrumpir si llega un mensaje de actualización.

Aunque el 62 por ciento de los mayores de 25 y un tercio de los más jóvenes afirman que no les gustan las interrupciones, hay unos cuantos que no están dispuestos a esperar ni porque estén comiendo, ni porque estén en el baño, ni por reuniones… ni por el sexo.

Vayamos por partes. Después de la comida, que es la más castigada, la actividad que menos interfiere con nuestro flujo constante de datos es estar en el retrete (el 24 por ciento de los jóvenes y el 12 de los mayores de 25 no espera a terminar para ver qué han comentado los amigos).

Le siguen las reuniones de trabajo, ya que el 22 por ciento de los jóvenes y el 11 por ciento de los mayores consulta sus redes como si estuviera en casa, y en último lugar, el sexo, que interrumpirían el 6 por ciento de los mayores y el 11 por ciento de los menores de 25. A nivel global, el 7 por ciento de los encuestados dijo que no le importaba la interrupción en semejante momento.

Estamos más enganchados de lo que nos gustaría pensar, y ni siquiera irnos a la cama (a dormir) nos mantiene alejados de Facebook y Twitter, que el 48 por ciento de los encuestados consulta antes de dormir o nada más levantarse. Luego nos quejaremos si soñamos con el estatus de Facebook….


Compartir en :


Noticias relacionadas




Comentarios