Vuelve un clásico de la época de mayor auge de Internet: el Evento Conector, que Baquia comenzó a organizar hace más de un lustro. En este tiempo hemos visto muchos proyectos cargados de buenas intenciones pero carentes de sólidas bases, gigantes con pies de barro que acabaron dándose mayores o menores batacazos en función de la ambición de sus miras iniciales.
Pero tanto dot crash al menos ha tenido que servir para que ganemos en prudencia y buen juicio: los inversores ya no son fácilmente impresionables, y se lo van a pensar dos veces (o tres) antes de encomendar su dinero a un emprendedor. Confiemos en que este evento sea una gran fiesta que certifique la buena salud de nuestros emprendedores. Más
Noticias relacionadas
-
¿España?: El país de nadie es profeta en su tierra.
-
¿Será 2019 un buen año para vender tu empresa?
-
Por qué la experiencia del cliente se ha convertido en una prioridad para los CIOs



