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WorldCom y la SEC hacen las paces

WorldCom, la empresa que protagonizó la bancarrota más grande de la historia a raíz de un fraude contable valorado en 9.000 millones de dólares, ha alcanzado un acuerdo parcial con la Securities and Exchange Commission (SEC) para dar por sentados los cargos por fraude que pesan sobre la compañía que ha recibido el visto bueno del juez federal Jed Rakoff.

Este pacto incluye una multa, cuya cuantía no decidirá Rakoff hasta el próximo año. Durante este tiempo, WorldCom presionará para que sea lo más baja posible, pese a que el juez ya ha recibido cartas de inversores solicitando que sea lo suficientemente dura. Rakoff se ha limitado a señalar que tendrá en cuenta los esfuerzos que lleve a cabo la empresa por reformarse.

Pero además de la multa, también se contempla que el gobierno supervise constantemente los números y actuaciones de esta compañía de telecomunicaciones en lucha por sobrevivir. WorldCom ha accedido además a contratar a un consultor externo que revise sus cuentas y a dar cursos de ética contable a sus empleados del ramo durante al menos tres años.

John Sidgmore, nuevo CEO de WorldCom, ha descrito este pacto como “un importante logro en los esfuerzos de WorldCom por reestructurarse. La resolución de este litigio permite a nuestra compañía moverse más tranquilamente para lograr el éxito en su reestructuración financiera”.

Eso sí, en el acuerdo no se contempla que WorldCom tenga que admitir o negar su culpabilidad en todo este asunto, y no afecta a los procesos penales abiertos contra cuatro antiguos directivos de la compañía, uno de ellos su anterior CFO (chief financial officer), Scott Sullivan, que sigue defendiendo su inocencia. Aunque bien es cierto que Rakoff ha aprobado acuerdos con dos de ellos, Daved Myers y Buford Yates, por colaborar con la justicia.

Tanto Richard Breeden, supervisor de la suspensión de pagos de WorldCom, como diversos analistas ven este pacto como algo positivo tanto para la SEC (deseosa de olvidar los escándalos contables) como para WorldCom, que quizás consigua emerger de la bancarrota el próximo año.

No ven con tan buenos ojos que WorldCom vaya a irse casi de rositas muchos inversores y antiguos empleados de la compañía (unos 17.000 perdieron su empleo por este asunto, muchos también sus ahorros que habían invertido en acciones de la empresa). No obstante, reconocen que es positivo para sus compañeros que conservaron su puesto de trabajo.


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