Las 8 cosas que hace cada día la gente más productiva

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En muchos momentos no nos paramos a reflexionar sobre qué hacemos o no cada día para ser más productivos. Esos aspectos y esas rutinas que solemos realizar automáticamente y que pueden afectar a nuestra actividad. O por lo contrario, aquellas otras cosas a las que no prestamos atención y que nos pueden afectar negativamente en el ámbito laboral y personal también.

Hace poco James Altucher, colaborador de TechCrunch, realizaba una lista con lo que consideraba que una persona podía ser realmente productiva en su día a día. Hacía referencia a conceptos como el bienestar y la libertad. Que, a priori, no nos suenan como cosas que incentiven la productividad.

 

Echemos un vistazo a estas propuestas:

Leer

La lectura, tanto de prensa y actualidad como la novela o hasta el cómic. La lectura mantienen nuestro cerebro activo y despierto. Nos hace ser más conscientes de nuestro entorno y nos proporciona una visión más real del Mundo. Por supuesto nos da una serie de conocimientos que luego podemos aplicar en nuestro entorno laboral y en nuestras relaciones personales.

Dormir

Hay personas que afirman que con 3 o 4 horas al día de sueño les basta. Pero está comprobado científicamente que nuestro cuerpo necesita un tiempo de descanso para que nuestro organismo se restablezca y nuestra neuronas estén al 100%. Según un estudio de  Dan Ariely, catedrático de psicología y economía conductual,

el máximo rendimiento del cerebro ocurre 2-4 horas después de despertarse. La gente más productiva suele comenzar temprano su jornada laboral y aprovechar esas primeras horas. Está comprobado que una larga jornada laboral es totalmente improductiva. Sobre todo en las últimas horas.

Y al contrario de lo que mucha gente piensa. El hábito de la siesta, puede ayudar mucho a que nuestro cerebro vuelva a estar fresco por la tarde. Una siesta corta puede ser un buen combustible para volver a reactivarnos.

Comer en casa y comer bien

Si tienes las posibilidad de comer en casa, hazlo. El tratar de ganar una hora o unos minutos comiendo en la oficina o en cualquier sitio que esté cerca puede ser contraproducente. Solemos pensar que ganando ese tiempo y comiendo cualquier cosa vamos a aprovechar mejor nuestro tiempo. Pero la verdad es que este hábito suele hacer que nos encontremos con el estómago pesado, con gases o simplemente hambrientos porque no hemos comido adecuadamente. En un estado así, es complicado ser productivo y concentrarse en el trabajo.

Si no tienes la posibilidad de comer tranquilamente en casa. Trata de que tu comida sea como la que harías allí. Tómate tu tiempo (mínimo una hora). Desayuna fuerte y  almuerza ligero. Alimentos que no requieran una difícil digestión si luego vas a seguir trabajando.  Seguro que tu ánimo y tu trabajo lo notará.

Orden y limpieza

Trata de mantener tu espacio de trabajo, y en especial tu mesa o tu escritorio ordenado. Además de poder encontrar más fácilmente lo que necesites. Tener un entorno de trabajo ordenado y limpio ayuda a tener la mente más fresca. Disminuye la ansiedad y aumenta la sensación de control. Una mesa ordenada es el reflejo de una mente ordenada.

Esta pequeña disciplina te ayudará a aplicar el mismo concepto a otras tareas que tengas que hacer en tu ambiente laboral. Y te ayudará a saber ordenar tus ideas también.

Eliminar distracciones

El artículo de Altucher directamente dice “no news”. Pero lo que se interpreta de lo que dice, es que no perdamos el tiempo sumergiéndonos en artículos de actualidad internacional u otros que nos distraen de los asuntos importantes del día a día. Hay asuntos en los que no podemos influir y que no van a tener ninguna repercusión sobre nuestra actividad.

El centrar nuestra atención en este tipo de asuntos, en navegar por la red sin rumbo fijo o el discutir sobre política no nos van a hacer más productivo. Céntrate en lo que puede aportar algo a tu actividad.

Reduce las reuniones

En multitud de ocasiones, lo que se habla en una reunión de 1 hora, se puede resumir en un e-mail de 2 frases.

Las reuniones suelen ser poco eficientes. Sobre todo en nuestro país. A veces con una llamada o un correo electrónico es más que suficiente.

Está bien que de vez en cuando, siempre que sea absolutamente necesario, se tenga una reunión rápida para tener contacto directo con nuestro cliente o nuestros jefes. Esto también fomenta las relaciones personales con ellos. No obstante, hay que tratar de ser prácticos y evitar perder una mañana en una reunión en la que se habla del asunto en cuestión un 20% y el 80% son esfuerzos por caer bien.

Evita el teléfono

Al igual que pasa con las reuniones, si lo que puedes decir en una llamada de 10 minutos lo puedes resumir en un e-mail de 2 frases, es preferible que lo hagas así. Además, que dará constancia por escrito de la conversación y será más fácil de recordar en un momento dado.

No decimos que prescindas totalmente del teléfono, sino que optimices su uso.

Vive experiencias

Permanecer todo el día en tu puesto de trabajo o en una oficina no te va a hacer más productivo. Márcate un horario fijo, pero flexible. Concédete un tiempo para vivir experiencias. Ya sea con amigos o con la familia. Estas experiencias nos hacen ser más creativos, aumentan nuestro bienestar y nos permiten tener la mente abierta. Mucha gente tiene las mejores ideas en aquellos momentos en que libera la mente y no piensa en el trabajo. Deja un margen para vivir otras cosas. Haz deporte y aprende a divertirte y relajarte. Esto va a influir positivamente en tu productividad en el trabajo.

Esta lista no es la recete del éxito empresarial o laboral. Cada persona es distinta y tiene necesidades diferentes. Pero adoptar alguna de estas sugerencias no es mala idea para quien realmente quiere dar un primer paso hacia la productividad.

 

 

 

 

 


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