BAQUIA

Entrevista a Laura Baena, Malas Madres

“El emprendimiento es clave en la maternidad por la falta de conciliación”

Seguramente si hubiera más conciliación, no hubiera tantos proyectos liderados por madres 3.0

 

Lo que comenzó como una página en Facebook donde ir compartiendo los desencantos y frustraciones de la maternidad de una joven creativa de publicidad malagueña afincada en Madrid se ha convertido hoy en una lub de Malas Madres un lugar de crecimiento personal, un espacio de networking e inspiración profesional.

Laura-Baena_malas-madres-1

Imagen cortesía de Malas Madres

El proyecto personal de Laura Baena, nacido durante su primer embarazo —una página en Facebook, luego convertido en blog— cuenta hoy con un equipo estable de 5 miembros y 30 colaboradoras, más de 170.000 seguidoras en Facebook y 29,5K en Twitter, cuya actividad traspasa ya la barrera virtual hasta el Congreso de los Diputados con una iniciativa pro-conciliación para la vida familiar y laboral, una tienda, un libro y hasta talleres presenciales. Hablamos con la creadora de este movimiento de supuestas malas madres que con mucho humor y realismo sobre la conciliación de la mujer con el mundo laboral, el tecnológico y el del emprendimiento.

 

Desmitificar la idea de mujer superwoman es uno de los frentes abiertos desde el Club de Malas Madres. ¿La tecnología es en este sentido ayuda a la concialización o una distracción más para quienes tienen que conciliar vida profesional y familiar?

Yo creo que ayuda, porque al final, cuando eres madre tienes poco tiempo libre, mucho menos del que te gustaría, y esos cafés con las amigas se postergan eternamente y no llegan. Las redes sociales sirven para estar al día, actualizarte, para conectar, hacer networking con un montón de gente afín a ti. El Club de madres es una comunidad de networking brutal, nos apoyamos muchísimo a nivel profesional y encuentras gente que te puede servir a nivel profesional y personal.

Las redes sociales tienen un poder brutal y hemos logrado generar un muro de confianza. Por otro lado, las redes sociales deberían verse como una herramienta de apoyo a nivel de conciliación, es decir, el teletrabajo es una realidad en profesiones como la mía, la publicidad, el periodismo, la comunicación y hay otras muchos trabajos que gracias a las redes sociales podrían permitir conciliar mejor vida personal y laboral. El problema es que la concienciación social no va acompañada de esta evolución en tecnología.

El Club de malas madres fue uno de los primeros proyectos impulsados desde el Campus For Moms de Google. ¿Cómo fue la experiencia de vuestro paso por la megaincubadora?

Cuando dejé la agencia estaba yo sola con el proyecto, era más como mi terapia de desahogo, no era como ahora que ya somos un equipo de cinco personas y más de 30 colaboradoras. Así que en medio de esa crisis existencial, personal y laboral, me vino muy bien pararme a repensar el proyecto.

Ese tipo de campus son muy autodidactas en el sentido de que son una gran fuente de inspiración, una oportunidad de networking y para poder conectarte con un montón de gente que tienen muchas cosas en común. Y sobretodo para algo en lo que trabajamos mucho en el club, que es ayudar a las madres emprendedoras.

Porque, hay vida después de la maternidad. Es decir, el tuyo es un claro ejemplo de que es posible rehacerse laboralmente paralelamente a abrir una nueva etapa personal como esta.

Para nosotras el emprendimiento es clave en el mundo de la maternidad, por algo muy simple: la conciliación como tal no existe y al final muchas madres están buscando con el emprendimiento la manera de conciliar su vida familiar y profesional sin tener que renunciar a ella. Iniciativas como el Campus for Moms ayudan a visibilizar los proyectos de madres que al final son mujeres profesionales.

Muchas startups, como comentas, tienen una fuerte relación tecnológica. Teniendo en cuenta la más que visible brecha de género en el sector tecnológico. ¿Cuesta más que crean en una mujer, y madre, a la hora de apoyar e invertir en un proyecto?

Yo soy un ejemplo de que la gente que cree en ti, como las marcas que nos apoyan, no lo hacen porque el club sea de hombres o mujeres, apoyan la idea. Al final, lo que hay que tener en este mundo de la tecnología en el que es muy fácil crear una empresa, entre comillas –es muy fácil lanzar tu idea como yo, a través de un blog, que era una plantilla gratuita que hice en cinco minutos—, te da una oportunidad y visibilidad enorme.

Sí que hay gente que tiene una idea relacionada con el mundo de la tecnología y las startups de que es un sector más masculino, y en general es cierto que siempre ha estado orientada más al hombre. Por eso es un sector en el que tenemos que luchar y demostrar que lo entendemos y que estamos muy presentes. Y en el entorno de la maternidad, la prueba es brutal.

El movimiento ‘madre 3.0’ es increíble, la cantidad de madres que de repente conectan con la tecnología, precisamente por la falta de tiempo y la falta de conciliación, para reinventarse y repensar su carrera profesional. Seguramente si hubiera más conciliación, no hubiera tantos proyectos liderados por madres 3.0. Creo que estamos haciendo mucho ruido y al final lo que hay que buscar es que tu idea tenga un valor añadido y tenga esa diferenciación que le haga ser distinta.

¿Vuestro éxito hubiera sido posible sin las plataformas sociales, como Twitter o Facebook, donde sumáis miles de seguidores?

Con las redes sociales nos hemos dado cuenta de la capacidad de hacer cosas, por un lado a nivel de proyectos propios del club y por otro de cambiar el mundo. Las redes sociales nos han permitido por ejemplo, a través de nuestra petición “Yo no renuncio a ver crecer a mis hijos” en Change.org, lanzar una petición para sentarnos con los partidos políticos. Llevamos un año trabajando en pro de la conciliación, hemos sido trending topic, hemos salido en más de 50 medios de comunicación a nivel orgánico sin mandar ni una sola nota de prensa.

Es decir, el poder de las redes sociales es inmenso cuando hay detrás una gran idea. Cuando la gente me pregunta, ¿cuál es la clave del éxito? Lo tengo muy claro: ser un proyecto que nació de forma natural. Que después de diez años trabajando en comunicación y publicidad, la mejor idea me viniera con la maternidad no era buscado y es lo que ha hecho que tenga este potencial, son cosas que pasan muy poco.


Compartir en :


Noticias relacionadas




Comentarios