Pablo González Ruiz de la Torre, CEO de Pangea

“Las empresas tienen que asumir que es imposible retener a un nativo digital”

“El problema que tienen las grandes corporaciones ya no es cómo vender a los nativos digitales, sino cómo contratarlos. Lo que tienen que conseguir es la parte de engagement”, advierte el joven emprendedor sevillano.

pangea_pablo_by_Carlos-Ballesteros

Pablo González Ruiz de la Torre, fundador de Pangea, interviene en el festival UNLEASH 2016. Imagen: Carlos Ballesteros / Pangea.

Pablo González Ruiz de la Torre, a sus 22 años, impresiona en el cara a cara por su discurso maduro, comprometido y sobre todo, motivador. Él mismo bien podría ser uno de los 16 jóvenes cuyo talento emprendedor fue reconocido en el pasado ‘Unleash 2016‘, un evento internacional celebrado el pasado mes de junio con el objetivo de poner en valor a una generación, la de los millenials, cuyas ambiciones van mucho más allá de publicar una simple selfie en sus perfiles en redes sociales.

Pangea es la network global fundada por el joven sevillano —actualmente alojada en la sede madrileña de Wayra, la aceleradora Telefónica— que movilizó a los 400 asistentes de 80 nacionalidades distintas que participaron en la reciente edición de este evento que persigue poner en valor el talento emprendedor de los menores de 25 años y que este año contó con patrocinadores como Accenture, Endesa, la Fundación Rafael del Pino y el banco EVO.

El objetivo es crear un espectáculo no sólo para concienciar al mundo de lo que, como generación, somos capaces de conseguir sino para que nosotros mismos veamos que somos capaces de todo y más.

Y es que en opinión de este joven emprendedor, “no hay mejor vendedor que el que ama su producto y lucha por lo que puede llegar a conseguir. Y este es el objetivo final: sorprender y ser sorprendido”.

Con el madrileño Circo Price como escenario, Unleash ha reunido a algunos de rostros del emprendimiento joven reconocidos internacionalmente como Tiffany Zhong, considerada a sus 19 años una de las inversoras en tecnología más jóvenes de Estados Unidos; Cesare Cacitti, creador de su propia impresora 3D a con tan solo 13 años o el español Javier Agüera, recientemente incluido entre “Las 30 personas menores de 30 años más influyentes del mundo” de la revista Forbes y que puede presumir —por el momento— de haber cofundado Geeksphone, empresa que fabricó el primer teléfono inteligente español con el sistema operativo Android o participar en el Blackphone 2, el smartphone que protege la privacidad producido por Silent Circle.

¿Cómo surgió la idea de crear Pangea?

Comenzamos hace aproximadamente dos años con la convicción de que estamos en la etapa más apasionante de la historia de la humanidad, con más oportunidades que nunca y sobre todo con unas herramientas propias para aquellos que denominan ‘nativos digitales’ y que hemos nacido en entornos radicalmente diferentes a lo que ha habido antes.

En este sentido, lo que queremos es democratizar talento, hacer ver a nuestra generación que tenemos que jugar un papel superactivo en la transformación que el mundo está viviendo. Tenemos que ser nosotros mismos el motor de cambio y alguna forma incluso la sociedad irá a mejor. Así que Pangea nace de alguna forma como la primera plataforma del mundo que se preocupa por conectar, despertar y potenciar todo tipo de talento joven en cualquier parte del planeta.

Suena bastante ambicioso. ¿Cómo se materializan esos objetivos?

Todo eso lo canalizamos desde varias vías: despertando talentos a través de eventos y experiencias a nivel internacional, como el festival UNLEASH, con el que el objetivo es hacer de Madrid la capital del mundo del talento joven, y en el que concedemos los PANGEA AWARDS, que queremos que sea considera como un Nobel de la juventud.

También con el programa BREAKING THROUGH, con el que queremos identificar todos los años a los 100 mejores emprendedores del mundo que tratan de abordar los grandes retos de la humanidad, como por ejemplo la sanidad, energía, infraestructuras, política, etc; y tenemos nuestra red de ‘movers’, que son todos los ponentes que participan en nuestros eventos: jóvenes súperpotentes que son un ejemplo de que la edad no tiene por qué limitar; o por ejemplo TRIVU, el primer certificado de denominación de origen “joven en la historia” que queremos reconozca de forma sólida lo que la gente joven está siendo capaz de conseguir.

Esta primera edición de UNLEASH habéis logrado reunir a 15 de los jóvenes más influyentes a nivel mundial, todos ellos nacidos a lo largo de los 90, y eso que la imagen que predomina de los Millenials y la Generación Zeta es la de ‘ninis’… 

Estoy totalmente en desacuerdo con eso. Somos una generación juzgada desde el punto de vista de las generaciones previas, según su forma de consumir, comprar, conectar… Y eso es injusto. Las cosas han cambiado tanto en tan poco tiempo que no somos conscientes hasta qué punto hay un acantilado generacional que hace que cambie todo radicalmente.

Con las nuevas tecnologías, lo peor que nos ha pasado es creernos que somos una generación perdida.

Esa es una etiqueta que nos han impuesto, pero gente que se ha tocado las narices ha habido siempre a lo largo de la historia. Y nos hemos llegado a creer que somos una generación que no es capaz de nada y al final lo que está provocando es que no estamos siendo capaces de ver un mundo lleno de oportunidades. Esta etapa de la historia creo es la más dura de todas en cierto sentido, pero al mismo tiempo es la más interesante, porque va a permitir que todo aquel que quiera conseguir lo imposible, siempre y cuando lo trabaje, pueda hacerlo. Independientemente de dónde parta.

¿Crees, en este sentido, que las TIC e Internet, que en cierto modo son denominador común en la mayoría de estos proyectos de emprendimiento ha contribuido a esta democratización?

El entorno digital democratiza en general. Como nacemos con un móvil bajo el brazo, todo aquello que creamos, va a tener de forma involucrada un tipo de conexión o relación con lo que nos es innato, que es comunicarnos a través de Internet.

El surgimiento de Internet y del universo digital nos convierte en una generación, que sin ser mejores ni peores, tenemos una ventaja competitiva y que es la forma en que nos relacionamos con la abundante información que tenemos alrededor.

Y sin embargo en España, que somos uno de los países más conectados del mundo, se achacan todos nuestros males a un deficiente sistema educativo que no ‘crea futuros talentos’.

La educación ha cambiado radicalmente, antes se basaba en la transmisión de conocimientos, hoy en día, un niño de diez años con un teléfono móvil o un portátil tiene muchísima más información que su profesor.

Lo que tiene que cambiar es el papel que juega el profesor. No deber ser un transmisor de conocimiento sino alguien que acompañe a ese alumno en su proceso de aprendizaje para que realmente éste pueda ser más y mejor persona y profesional.

No es cuestión de crear empresarios, es cuestión de formar gente con ganas de comerse el mundo que es lo que hace a un país grande.

Uno de los términos de moda del momento es la transformación digital, todas las empresas quieren transformase y startup-izarse de alguna forma. ¿Cómo es esta integración entre nativos digitales y lo que llamas ‘migrantes digitales’?

El mundo corporativo está cambiando muchísimo sobre todo en la forma en que se gestionan internamente y cómo esa gestión afecta al entorno en el que está la empresa. Uno de los brazos de acción de Pangea se dedica precisamente, a encajar toda la fuerza, los recursos y el potencial de una gran corporación con la frescura y la nueva perspectiva de las cosas que tenemos los nativos digitales.

Es muy difícil, porque al final es mezclar agua con aceite en muchos casos, pero es posible. No es cuestión de que uno se adapte a otro sino que ambos confluyan, que es diferente. Y quizá el error está en pensar que tenemos que mezclar cuando lo que se tiene que hacer es circular de forma paralela pero estando conectados.

¿Y cómo se consigue esa confluencia?

El problema que tienen las grandes corporaciones ya no es cómo vender a los nativos digitales, sino cómo contratarlos, se utiliza mucho la palabra retención, pero hay que empezar a asumir que es imposible retenernos.

No hay forma de retener a un nativo digital, lo que las empresas tienen que conseguir es la parte de engagement.

Es mucho mejor decir ‘hazme sentir lo mejor posible, haz que quiera dar todo de mí y te aseguro que nunca querré irme’. Ahora, si una empresa me percibe como uno más dentro de un engranaje o maquinaria, obviamente, si soy una tuerca, puedo salirme en cualquier momento. Pero si me siento parte de algo aunque sea la parte más pequeña, que he de luchar para hacerlo cada día mejor,… Entonces, seguiré intentándolo.

Otra cosa más que nos caracteriza, es que somos gente muy individualista pero que valoramos más que nunca el papel que jugamos en el entorno en el que vivimos. Lo más importante es ver cómo generar todas esas estrategias o formas de trabajo para que la visión de la gente joven sea integrada en el mundo corporativo y se abran ventanas a esa nueva forma de entender el mundo.

La nuevas generaciones de nativos digitales sois un enigma desde el punto de vista social pero también como target de mercado.

Aquellas personas que tienen miedo es, simplemente, porque piensan que lo estamos cambiando todo. Evidentemente no consumimos igual, no nos conectamos igual, no trabajamos igual ni pensamos de la misma forma que antes, y eso impulsa nuevos paradigmas en todo.

Frente a lo que muchos consideran un problema, creo que es un mundo de oportunidades tanto a nivel de empresas y organizaciones que contraten, vendan sus productos y servicios.


Compartir en :


Noticias relacionadas




Comentarios