Entrevista a Raquel Roca, autora de "Knowmads"

“Se impone el trabajo del conocimiento, y este sólo necesita una conexión wifi”

Hace unos años la vida profesional de Raquel Roca, licenciada en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, cambió radicalmente cuando un día  decidió echar el freno y “tomar conciencia” de su trayectoria profesional y de sí misma.

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Por casualidad llegó a sus oídos algo llamado ‘knowmad’, un fenómeno que cada día cobra más adeptos en Estados Unidos y países angloparlantes: los nómadas del conocimiento; un concepto desarrollado por Jhon Moravec en el que los trabajadores son valorados por su conocimiento, y más aún por el contexto digital en el que se desenvuelven.

El resultado de ese largo y enriquecedor viaje es “Knowmads, los trabajadores del futuro”, el libro que Roca publicó a finales de 2015 donde se evalúan cuestiones que afectaran al ecosistema de producción laboral que conocemos hoy en día como: la incursión de la tecnología, la robótica y el IoT en los entornos laborales; el reto de las sociedades cada vez más longevas o cómo cambiarán las estructuras jerárquicas y físicas de las empresas. Todo ello, con un prologuista de excepción, el propio Moravec, y aderezado con la inigualable pluma de Roca, capaz de transformar la complejidad de la realidad digital que nos rodea en la más cercana de las charlas.

Raquel Roca conversa con Baquía, desgranando algunas de las claves de esta imprescindible guía para liderar la transformación digital desde nosotros mismos.

Los knowmad son los trabajadores del futuro, nos avisas en tu libro, pero ¿qué pasa con los del presente? Tal vez sea el gran reto de la transformación digital, la adaptación de esas personas que están en el limbo entre los nativos digitales y los analógicos en proceso de conversión.

Es un poco así. Knowmad puede y debe ser cualquiera. Es una cuestión de mentalidad y no de perfil, no tienes por qué ser autónomo o feeelance, aunque sean los perfiles profesionales que encajan mejor dentro de este concepto por su flexibidad e inmediatez y uso de nuevas tecnologías. Pero la clave es que una persona que esté empleada y tenga esa mentalidad knowmad, va a aplicar su espíritu emprendedor, la innovació, inmediatez y flexibilidad en su entorno de trabajo.

Y por otro lado, hay un cambio en las formas. Lo más probable es que el futuro del trabajador no pase por la contratación en una empresa, es algo que a muchas personas cuenta muchísimo aceptar, que las empresas cada vez van a ser más pequeñas y esa posibilidad de que te contraten fijo indefinido pues se va diluyendo con el paso de los años. Es un cambio de mentalidad importante y es un reto, pero creo que merece la pena hacerlo, Lo más importante es no dejar en manos de otros tu futuro profesional, no puedes dejar en manos del estado o de una empresa lo que pase contigo. Ya es hora de que seamos responsables de lo que nos pase a nosotros mismos.

¿Cómo es ese trabajo del futuro espera a la mayoría de los trabajadores del mañana?

Ya es un presente, ya está activado lo que pasa es que se va a potenciar más en los próximos años, dentro de cinco o siete años. El futuro que nos espera, y que ya está aquí, es un futuro 100% digitalizado en el que los trabajos más ligados a la manufactura o la burocracia son sustituidos por la robótica, por un crecimiento muy grande de la inteligencia artificial –que va a dejar según se estima unos 7.000.000 de trabajos actuales que desaparecen o son sustituidos por la robótica. Pero también se implementan trabajos nuevos que no sabemos cuáles van a ser pero siempre ligados a las nuevas tecnologías.

¿Y qué impacto implica en las formas de trabajo?

Son trabajos en los que va a primar la forma de trabajar en virtual, vamos a tener unos espacios mucho más flexibles de trabajo y vamos a conciliar mucho mejor nuestras vidas personales con las laborables porque no vamos a estar obligados a trabajar en una oficina física.

Al final, se impone el trabajo del conocimiento, y el conocimiento, no necesita más que una red wifi y una conexión de un dispositivo para llevar a cabo sus funciones. Va afectar la forma en que se va a pagar a las personas, desaparecerá el puesto asignado a un puesto o a un cargo también vamos a retribuir a las personas en función de su valía y de sus objetivos y no de manera estandarizada.

En el libro hay un pequeño capitulo que precisamente se centra en la llegada de esa tercera revolución de la mano del trabajo virtual. ¿Cómo va a ser esa nueva oleada? ¿Cuántas oleadas puede haber de 3.0, 4.0,…?

Estamos en el punto justo de la revolución digital, con lo cual va a ser una aceleración brutal. Hubo otras dos revoluciones, una cuando nació el Email, la segunda con Amazon y las plataformas en internet, con la fuerza de Google,… La tercera ola de la virtualización profesional o trabajo en virtual, es un término que ha acuñado Linda Greiston, una especialista en el futuro del trabajo y que se refiera a nuestra forma de operar como trabajadores, que además va a suponer un alivio económico a las empresas, por la flexibilidad y conciliación que va a permitir a los trabajadores el trabajo en virtual y la aplicación de nuevas tecnologías.

Antes era un tipo de trabajo más para freelance pero ahora también prácticamente todas las empresas que quieran modernizarse y tener una subsistencia van a cambiar sus modelos y a   su forma de operar.

El World Economic Forum presentó hace unos meses una visión bastante agorera sobre la irrupción de la robótica en el futuro del empleo, en el que alerta de consecuencias de desempleo, desigualdad y es una llamada de atención sobre esa cara B de la revolución tecnológica.

Cuando salió este informe de DAVOS, internamente me alegre porque corroboraba lo que digo en el libro. Soy optimista digital pero es cierto que todavía hay un gran problema de desconocimiento y sí que es verdad que hay un riego de exclusión social y profesional para un porcentaje muy alto de la población. La parte positiva que veo es que estamos a tiempo de intentar llevar el futuro hacia el mejor de los sitios posibles y ayudar a las personas que tengan una empleabilidad futura, no todo es pensar para pasado mañana.

¿Cómo ves la agenda digital europea, inmersa en su propia regeneración, y que incluye un fuerte impulso desde la UE a las startups, la innovación tecnológica, la hiperconectividad, etc. Va en la línea de los principios knowmad?

Creo que la Unión Europea tiene proyectos y es muy consciente de esta realidad que nos vamos a encontrar, pesa a la lentitud con la que todavía funcionan, porque son conscientes de ello, pero funcionan todavía con esa lentitud de la burocracia, falta de operatividad y al final creo que la inmediatez de los propios emprendedores, de estas startups que nacen de gente inquieta y de la propia tecnología que va a su ritmo y a toda velocidad, hará que los cambios se produzcan de forma más orgánica e invertida. Incluso de forma más caótica, desde la sociedad el tejido empresarial. De ahí acabará subiendo hacia los estratos gubernamentales.

Normalmente los datos del sector y estudios sobre desarrollo tecnológico en la parte tecnológica, tú lo llevas al ámbito del ser humano, poniendo en el centro el trabajador que al fin y al cabo es la personal.

El error es pensar que lo tecnológico desplaza al ser humano. En primer lugar porque el ser humano ha creado lo tecnológico, eso no lo podemos olvidar. En segundo, porque por primera vez en la historia del trabajo, diría, que se vuelve a colocar al ser humano en el centro ¿Y por qué es tan importante situar de nuevo a la persona en el centro de la empresa? Porque hay cosas que, de momento, la inteligencia artificial no puede sustituir, y estamos hablando de cosas como el conocimiento, no entendido como información sino como la adaptación y la utilidad que da el conocimiento. Hablamos de creatividad y de innovación, por ejemplo. Van a resurgir esos valores, asociados al ser humano y no a otro tipo de inteligencia que no sea humana.

Lo llevamos reclamando mucho tiempo y al final las empresas que quieran retener al nuevo talento de estas nuevas generaciones (los millenial, y sobre todo los de la generación Z) vienen con este cambio de chip, de estilo de vida y tecnología. Ellos en sus empresas también van a pedir más flexibilidad, por ejemplo, por encima del salario. Los trabajadores, la sociedad está buscando una nueva calidad de vida y las nuevas tecnologías nos lo pueden permitir. Con lo cual para retener al talento tienes que priorizar esas exigencias humanas frente a tratarlos como obreros de una fábrica, como se hacía en la era industrial.


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