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Strangers Things made by Google

Viendo la presentación #MadeByGoogle que se marcaron los de Mountain View no dejaba de pensar en una persona. Más bien en qué estaría pensando dicha persona. Google colocó encima de la mesa su nueva gama de productos fabricados por ellos mismo, dando el salto definitivo al mundo del hardware. Las compañía ya fabricaba tablets y reproductores multimedia (Chromecast) pero le faltaba entrar al mercado con su propio teléfono móvil.

Google Assistant

Google ya ha llenado ese hueco con los nuevos Pixel. De paso también ha dejado de lado el cartón de su sistema de realidad virtual y ha prometido borrar para siempre los problemas de cobertura wifi en el hogar con su propio router. Pero la conferencia de ayer, donde apareció brevemente su CEO, Sundar Pichai, no iba de productos. Iba de un concepto: el asistente virtual y su renovada inteligencia artificial.

Tengo bastante claro que no estamos para muchos asistentes. El ejemplo lo tenemos en el uso popular de Siri, el asistente rival de Google, propiedad de Apple. Para lo único que utilizamos Siri es para buscar la gracia de turno o rellenar artículos en los medios con las frases más divertidas que los de Cupertino se han ingeniado. “Siri, ¿estás casada?”, “Siri, ¿te gusta Samsung?”. Como mucho, el uso más serio de Siri es a la hora de utilizar el navegador GPS.

A pesar de eso, y para otros mercados que quizá sí estén más receptivos que el latino, Google ha trabajado en las mejoras pertinentes para su inteligencia artificial. Sus ingenieros se las han visto y deseado para que el asistente virtual trabaje y hable como una persona real. Lo conseguido y mostrado en la demo es asombroso. Ahora falta por conocer si realmente tendrá un uso mayoritario o se queda en algo bonito que se vio una vez en una presentación tecnológica.

Como decía, no estamos preparados y, presumiblemente, tampoco queremos estarlo. Si no queremos utilizar algo así en nuestros teléfonos móviles, ¿vamos a usarlo o vamos a estar preparados para meter en casa un aparato con forma de ambientador moderno que nos responda y nos organice nuestra vida? Me es bastante complicado imaginar a mi madre, amigos o compañeros de trabajo hablar con Google Home.

Edward Snowden recomienda no usar Google Allo

Luego tenemos también a todos los que ven conspiraciones en cada rincón. Particularmente no creo que las compañías nos vigilen constantemente. La imagen de diez operadores en torno a sendos aparatos de escucha en una sala me puede recordar a una película de espías o una serie más que a la realidad. Me ha venido la imagen de los malos de Stranger Things escuchando las conversaciones telefónicas de los vecinos del pueblo. Sin embargo, a medida que pasa el tiempo las dudas entran en mi mente. Son muchas las personas que insisten en tapar la webcam de su portátil o la cámara del smartphone con una pequeña tirita. Entre ellas, gente ten influyente como Mark Zuckerberg o el mismísimo director del FBI. Yo sigo sin hacerlo, mi vida tampoco es como para que tenga demasiado interés para un supuesto espía, pero ¿y si tienen razón? Ya han logrado meter en la cabeza de muchos esa duda razonable como si fueran un Di Caprio pululando por Origen y cambiando pensamientos a su merced.

Todos ellos tienen un nuevo juguete que machacar. Google Home, junto con el concepto Google Assistant, quiere meter (más) micrófonos en el hogar. Unos micros conectados 24/7 a Internet que hacen pensar que los trasnochados espías alrededor de aparatos de escucha con el villano detrás existen de verdad. Un nuevo dispositivo que se conectará a los Pixel, al Google Wifi, al DayDream y hasta al Chromecast. Yo sigo preguntándome: ¿qué pensará Edward Snowden de todo esto?


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