BAQUIA

Redes sociales: ¿por qué escribir si no tengo nada que decir?

redes-sociales_int.jpg

Twitter tiene, para mi, una especie de aura mágica. Pese a que soy un recién llegado en un sentido práctico, tengo una cuenta personal desde hace años que apenas he utilizado, siempre me ha llamado la atención la magia de la síntesis. Me asombra la capacidad de simplificar en el diseño, el lenguaje o lo que sea. Me maravilla la inteligencia que hace falta para condensar en una breve frase pensamientos como “¿Por qué escribir si no tengo nada que decir?”

Es una frase que me encontré tal cual en Twitter. El autor imagino que quería decir que debemos hablar, decir algo, lo que sea… Y me llevó a plantearme la forma en que nos comunicamos, el papelón al que se enfrentan las empresas para transmitir lo que hacen. Es el reto gigantesco que tienen los que quieren hacerse oír, cuando una buena parte del mundo está hablando, generando información, ruido, sin escuchar a los demás.

Recientemente explicaba a una amiga lo que representa tener que destacar entre toda la información disponible en un determinado ámbito. Utilizaba como ejemplo a Facebook, porque tiene que restringir la información que te hace llegar, otra cosa es que lo haga además con un ánimo comercial, que a mi no me parece mal. Facebook limita la información, porque no podemos ver todo lo que nos envían nuestros amigos o las páginas que nos gustan. Somos capaces de procesar una cantidad de información limitada, si en lugar de ponernos 200 post diarios fueran 2000 se reduciría notablemente la posibilidad de que viéramos uno concreto. Digamos que en la misma proporción, aunque no es así, entre otros motivos porque cuanto mayor es el ruido, más nos protegemos del exceso de información.

Ejemplos hay muchos… ¿Qué posibilidad tenemos hoy de ver un anuncio en televisión si lo comparamos con hace 10 ó 20 años? O ¿si tuviéramos que pelear por los 10 resultados en la primera página de Google? Si antes eran 1 millón las páginas que competían por ese espacio y hoy son 100 millones, habrá que trabajar bastante más para aparecer ahí ¿no te parece? Pues esto es aplicable a todas o la mayor parte de las redes sociales, las herramientas de comunicación online existentes y a las que vendrán. El principio básico es que solo puede llegar al usuario una cantidad infinitesimal de la información a la que teóricamente tiene acceso, sin mencionar toda la disponible.

Dado que la tendencia es justamente esa, cada día habrá más personas, empresas, instituciones… conectadas y generando información, compitiendo por nuestra atención. Hay que plantearse las comunicaciones a futuro seria y metódicamente, sobre todo si aspiras a hacerte un hueco, a conseguir algunos segundos en la atención del universo internauta. Y creo que es tan fácil de entender como lo era hace 10 o 20 años, ahora la mayoría no tendremos los quince minutos de fama que anunciaba Warhol a finales de los sesenta, ni quince segundos, probablemente ni uno. Cuando la información crece solo hay espacio para los que tengan algo interesante que decir. El resto, inevitablemente, pasarán desapercibidos. 

¿Cuál es la solución? Vas a tener que hacer magia. Es broma, pero sí tendrás que trabajar bastante. Si tienes que desarrollar una marca digital, da igual que sea personal o empresarial, plantéate algún tipo de estrategia. Define una línea que te permita lograr tus objetivos, conectando con tu público potencial. Lo más importante es intentar contar las cosas con alguna originalidad, ser riguroso, ofrecer información útil, comprensible, ya es original, por contraste con la mayor parte de la información disponible. Para algunos es muy obvio, lo sé. Pero creo que una mayoría necesitan alguna ayuda, para encontrar sus propias soluciones.


Compartir en :


Noticias relacionadas




Comentarios