Una actualización no deseada le cuesta a Microsoft 10.000 dólares

Lo que parecía una exitosa campaña de actualización de sistema operativo se está convirtiendo en un quebradero de cabeza constante para Microsoft, que tendrá que abonar la cantidad de 10.000 dólares a Teri Goldstein, una descontenta usuaria que denunció al gigante informático por los problemas y gastos ocasionados tras la actualización (espontánea, según la demandante) de su equipo informático.

Nueva actualización de Microsoft: Windows 10 Anniversary Update

Según informa The Seattle Times, Goldstein utilizaba sus equipos informáticos para  la gestión de su negocio, una agencia de viajes, y estos quedaron inutilizados tras la actualización de sistema operativo. Un proceso que, según aseguró en la denuncia, se produjo sin su autorización.

Un error durante el procesó provocó problemas de funcionamiento en los equipos, ocasionando un perjuicio económico para la empresa. Goldstein asegura que intentó ponerse en contacto con el servicio técnico de Microsoft y como estos no le solucionaron el problema, decidió llevar la causa ante los tribunales.

La sentencia condenó a Microsoft a pagar 10.000 dólares a Goldstein y, aunque la empresa norteamericana comenzó el proceso de apelación, desestimó seguir con el litigio para evitar no sólo un gasto adicional, también nuevas demandas, individuales o colectivas, que generasen mayores problemas de imagen.

Windows 10 se presentó en 2015 como un seguro sistema que corregiría los errores surgidos en anteriores versiones, como Windows 7 y Windows 8.1. El problema no está en sus características ni especificaciones técnicas, sino en la agresiva campaña de actualización de los equipos puesta en marcha por la empresa con sede en Seattle (EE.UU).

La actualización se realiza de forma gratuita hasta el próximo 29 de julio, justo un año después de su puesta en marcha.


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