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Primeros días con Wiko Cink Five: gratamente sorprendido

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Hace algunas semanas la empresa francesa Wiko nos envió su nuevo terminal Cink Five para que lo probáramos.

Evidentemente la primera reacción fue pensar que otro teléfono chino llegaba a nuestras tiendas, como siempre con un diseño atractivo que recuerda a modelos exitosos como los Nexus de Google o los Samsung Galaxy.

Sin embargo, tenía un componente que me resultaba muy atractivo, no ser “del todo chino”. Ya sabemos que hoy en día sabemos la mayoría de empresas (incluyendo la todopoderosa Apple) fabrican sus productos en China o el sudeste asiático, para aprovechar las ventajas de bajo coste de producción.
A raíz de esta proliferación de empresas punteras fabricando en dicha localización, muchas empresas chinas se han animado a copiar con el mínimo coste posible algunos de estos smartphones, lo que ha llevado a que la web se inunde de páginas que venden terminales con unas especificaciones muy interesantes, un diseño similar a los “grandes del sector” y un precio bastante ajustado.

¿Cuál es el problema? Que en un alto porcentaje de los casos las especificaciones no son del todo ciertas, por lo que los compradores acaban recibiendo un terminal muy inferior al que pensaban, y ante las dificultades de reclamar a China, acaban frustrándose y renegando de estos productos.

¿Cuál es la ventaja de Wiko? Wiko es la filial europea del fabricante chino Tinno (cuarto en su país). El hecho de que una empresa Europea se incluya en este proceso de importación y distribución, quiere decir que ya entran en juego los controles de calidad a los que estamos más habituados en nuestro país. Es decir, van a intentar aprovechar al máximo el bajo coste de estos fabricantes chinos, pero por supuesto se van a preocupar de que el usuario reciba el producto que ha comprado.

Evidentemente hay que tener en cuenta que si un Wiko Cink Five cuesta menos de 200€ y un Samsung Galaxy S4 cuesta cerca de 700€, no sólo estamos pagando la marca… el diseño, la integración software-hardware, la calidad de los componentes empleados,… todo suma y el resultado final se nota.

Teniendo en mente estas premisas, este modelo nos presenta, por 199€, unas características muy interesantes:

  – Pantalla IPS HD de 5″, con una resolución de 1280×720
  – Android™ 4.1.2 Jelly Bean
  – Procesador Quad Core 1.2GHZ con 1GB de RAM
  – Procesador gráfico PowerVR SGX 544
  – Capacidad interna de 4GB ampliable por MicroSD hasta 32Gb
  – Wireless 802.11b/g/n, Bluetooth 4.0, 3G (HSPA+, hasta 42 Mbps)
  – GPS y A-GPS
  – Cámara trasera autofocus de 8MP con flash dual LED y cámara frontal de 2MP
  – Dual-SIM
  – Batería Li-ion 2.000 mAh (7.40 Wh, extraíble)
  – Dimesiones 144 × 74 × 10,7 milímetros y 153 gramos de peso

Llega la hora de la verdad

Pero como ya hemos dicho, una cosa son las características “teóricas” y otra muy diferente la experiencia del usuario. En el caso del Cink Five, nos encontramos con un terminal grande gracias a su pantalla de 5”, lo que hace que parezca muy ligero (por el reparto del peso).

Al detectar cada tarjeta SIM (se pueden utilizar dos simultáneam

ente), nos pide que la identifiquemos con un color y un nombre, así por ejemplo si tenemos dos tarjetas de operadores diferentes, podremos diferenciar si estamos usando una u otra de un simple vistazo ¡muy útil!

El funcionamiento del teléfono es rápido en todo momento, tanto para instalar cosas desde Google Play, como para abrir ficheros Office, consultar el correo o… ¿por qué no? para jugar, porque con esta pantalla y esta potencia, cualquier juego rinde a las mil maravillas, sin lags, ni bloqueos.

En mi caso, se ha revelado como una perfecta herramienta de trabajo, pues no llega al tamaño de una tablet, pero a la vez cuenta con una pantalla muy superior a la de terminales como iPhone. Además gracias a la compatibilidad de Android, es posible abrir casi cualquier tipo de fichero, o encontrar apps para ejecutarlos.

La conectividad WiFi es excelente con un gran alcance, y aunque en un primer momento tuve algunos fallos usando 3G, luego he podido comprobar que también va muy rápido.

Todo ello, con una duración más que aceptable de la batería, ya me gustaría a mí que el iPhone 5 durara lo mismo a igual uso.

Y algo más que algunos de los últimos terminales están perdiendo y considero muy importante, tiene radio.

¿Y los puntos débiles?

No todo iban a ser buenas noticias. Como dije antes, la diferencia de precio con los terminales de alta gama no es gratuita, y en el Cink Five se nota particularmente en:
  – La pantalla, es de muy buena calidad, pero si comparamos brillos y contrastes con otros terminales, veremos que son un poco pobres.
  – El almacenamiento, es cierto que se puede complementar con una tarjeta microSD, pero los 4Gb se van muy rápido.
  – La cámara es probablemente el punto débil más claro, es cierto que las fotos salen bien y que son 8Mp, pero sabemos que las lentes y el software tienen gran importante y aquí se nota la diferencia por ejemplo con los 8Mp del Nokia Lumia 820 y sus conocidas lentes Carl Zeiss.

¿En definitiva?

Llevaba tiempo mirando terminales low cost (en China), y como decía al inicio de este artículo, no era nada fácil porque muchos fabricantes mienten en las especificaciones, por lo que es preciso fijarse en los componentes para ver si llegan a esas características.

Con Wiko Cink Five me he encontrado lo que buscaba en un terminal low cost, es decir, excelente funcionamiento y precio ajustado a cambio de sacrificar extras como la cámara, un gran almacenamiento o el brillo de la pantalla. 


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