BAQUIA

Las baterías de iones de litio en el punto de mira

La suspensión de la venta del Galaxy Note 7, debido a la masiva queja por parte de miles de usuarios que evidenciaron que al momento de la carga, el aparato se recalentaba e incluso algunos de estos llegaron a explotar. Aunque Samsung sólo ha dicho que éste fue un problema originado de las “células de batería”, no ha revelado cuál fue la falla real que causó este grave problema, pero ante esto se ha abierto una gran incógnita sobre la responsabilidad de las baterías en este aspecto.

En un comunicado oficial emitido en la tarde del 2 de septiembre, Samsung explicaba “estar realizando una inspección minuciosa con los proveedores para identificar posibles baterías afectadas en el mercado”; asegurando que “hasta la fecha (1 de septiembre) se han registrado 35 incidencias a nivel mundial“.

Es importante resaltar que muchas de las baterías contienen iones de litio y funcionan a base de tres componentes un ánodo en un extremo , un cátodo en el otro y un electrolito entre ellos. Al conectar la batería, una tensión se ejecuta a través de ella y conduce los iones de litio de un extremo a otro para cargar y descargar.

En la mayoría de casos, el proceso ocurre sin inconvenientes pero cuando hay complicaciones, esto puede ser muy peligroso para la vida útil de los aparatos.

Según explica George Crabtree, director del Centro Conjunto de Investigación de Almacenamiento de Energía de Argonne National Lab, en una entrevista a Wired, “una de estas complicaciones es que se puede sobrecargar, llegar a la calefacción y pueden dar lugar a reacciones químicas no deseadas en el ánodo”.

El problema puede ocurrir yendo la otra dirección, durante la descarga también. Otra razón puede ser que el óxido del cátodo, se combine con los materiales orgánicos en el electrolito y se libere así el calor. “Tanto calor se libera que se mueve en espiral hacia arriba, la temperatura sube más y esto hace que la reacción sea más rápida”, asegura Crabtree.

Puede hacer que el aparato se queme en los bolsillos del usuario e incluso causarle lesiones.

Generalmente estos recalentamientos se originan la primera vez que se conecta el teléfono, sin embargo hay muchas posibilidades de que este episodio de recalentamiento suceda después de varias cargas. Según expertos, las baterías tienen un chip o circuito de protección, diseñado para evitar estos recalentamientos y el Galaxy Note 7, lo tenía así como lo tienen todas las baterías de los aparatos Samsung.

Luego del análisis que Ifixit- compañía de reparación y piezas en línea minorista- realizó al inspeccionar las partes internas del Galaxy Note 7, se señaló que tal vez el chip no hizo su trabajo de cerrar la batería hacia abajo al alcanzar determinada temperatura, pero es tema de investigación aún.

Una alternativa a esta problemática estaría en una investigación desarrollada en la Universidad de Standfors y presentada a principios de este año, en la que se propone un método pasivo de cierre de baterías, en el momento justo en que se suben las temperaturas, una membrana que se expande gradualmente cuando las cosas se calientan hasta que sea lo suficientemente grande como para cortar la corriente al cátodo. Esta podría entonces ser una opción temporal.


Compartir en :


Noticias relacionadas




Comentarios