Tras la revolución tecnológica en Cuba

A propósito de la visita de Barack Obama a la isla caribeña, Baquía le cuenta sobre la que podría ser la nueva revolución cubana, no una compuesta por alzados en armas, sino una llena de innovación, juventud y ganas de hacer de Cuba una nación más próspera, donde la tecnología y el libre acceso a las TIC, le darían una connotación diferente a un país que completa más de medio siglo sumergido en bloqueos económicos.

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Obama fue, literalmente, a romper el hielo. Pasaron 88 años para que un presidente estadounidense hiciera una visita de Estado, dejando como postal a un Obama que hacía eco en la Plaza de la Revolución, con los relieves del Che Guevara y de Camilo Cienfuegos como testigos de sus palabras:

“Estados unidos establecerá acuerdos comerciales, se construirán tractores para los cubanos, nuevos hoteles, entrenarán a los cubanos en la industria turística. Una de las mejores formas para aliviar las vidas de los cubanos es levantar el embargo de una vez por todas”.

Además dijo: “Quienes están usando la vieja conexión al teléfono deben saber que queremos traer una nueva tecnología. Líneas de teléfonos, mayor conexión social y otra tecnología que ayudará a los estudiantes cubanos. Con estos elementos podéis despegar”.

Pero más allá de las declaraciones del presidente estadounidense, que prometían incluso la puesta en marcha de un proyecto de Internet de banda ancha, en Cuba esa revolución tecnológica lleva un curso estable desde hace años, no tanto así por iniciativa del Estado, sino por la perspicacia de algunos jóvenes que se han lanzado a crear contenidos e iniciativas, al margen de les restrictivas reglas de la isla.

CASOS DE EMPRENDIMIENTO DIGITAL

Es el caso de Vistar Magazine, una revista en línea sobre la cultura urbana juvenil de Cuba, que se creó a pesar del estricto control gubernamental sobre los medios en la isla.

El primer número de Vistar salió en marzo del pasado año, y desde su creación se ha caracterizado por estar llena de actitud y fotografía llamativa, que abarca la música, el arte, el ballet, la comida y las celebridades.

“Es un reflejo de una nueva generación cubana,” dice el fundador de Vistar, Robin Pedraja, a su entrevistador, el periodista Miguel Helft de Forbes, dieciséis números después de publicada la primer edición.

Lo más sorprendente es el éxito de una revista en línea en un país donde sólo una pequeña minoría tiene acceso a Internet. Los cubanos por lo general no pueden tener conexiones domiciliarias, y el acceso en los hoteles es muy costoso para la mayoría. Para sortear este problema, los lectores acceden a la revista a través de una inmensa red que distribuye los contenidos a través de memorias o discos duros.

Y es que en Cuba, la necesidad ha hecho que su población encuentre formas creativas de acceder a los contenidos. Existe un mundo al filo de la ley que distribuye a través de correos humanos, todo tipo de información, pasando al plano físico lo que en el extranjero sería una simple transacción digital.

Otro de los emprendimientos digitales más remarcables es ALAMESA, un sitio web, también disponibe para Android, que vendría a ser una especie de guía gastronómica cubana.

ALAMESA fue creada en 2011 por Yondainer Gutiérrez y cuatro amigos dispuestos a promover la cultura culinaria cubana, yendo de puerta a puerta, buscándo restaurantes, examinando sus menús y enumerándolos en la aplicación, si los restaurantes están de acuerdo. Más de 600 restaurantes alrededor de la isla están inscritos en la plataforma.

EL GOOGLE CUBANO

Se llama “El Paquete” y comenzó hace seis años en Cuba. No se trata de un motor de búsqueda en Internet, es como si la búsqueda se hiciera física y tocara la puerta de una casa, donde sus habitantes esperan con ansias el hallazgo digital masivo de películas recientes, programas de televisión, revistas, aplicaciones, actualizaciones de software y otras golosinas digitales puestas a disposición de los cubanos, a menudo en apenas unas horas después de que estén disponibles en otras partes del mundo.

La información se descarga, se copia y se distribuye en unidades portátiles a 100 personas, que luego las distribuyen a otra mil. Paso seguido, se entrega a una red informal de mulas humanas que viajan en los autobuses públicos a todos los rincones de la isla.

UNA REVOLUCIÓN ‘PUNTO CERO’ POR LLEGAR

En cuba, la población se abre camino en un presente que seguramente cambiará. Hace unas semanas el gobierno de Castro anunció que iba a mejorar las condiciones de acceso a Internet en 35 puntos Wi-Fi de todo el país. Tal progreso explica por qué Google ha enviado ejecutivos para reunirse con funcionarios y empresarios con frecuencia, y por qué Netflix desbloqueó su servicio en Cuba este año. A esto también se suman las recientes declaraciones del presidente Barack Obama, quién afirmó que traería la tecnología de Internet banda ancha al país caribeño.


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