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FIFA 17: en la galaxia se juega así al fútbol

La nueva temporada de fútbol virtual ha arrancado definitivamente con la llegada de FIFA 17 a las consolas y ordenadores de todo el mundo. Son ya más de dos décadas las que los dos grandes títulos deportivos se reparten el pastel sin que haya un invitado sorpresa con el atrevimiento necesario para entrar en la carrera. Aunque esto podría significar un acomodamiento dentro de las propuestas jugables, el partido ha estado más disputado que nunca con el enfrentamiento PES vs FIFA.

FIFA 17, imagen gameplay

Aunque la sensación general de los jugadores es que los títulos deportivos tan solo actualizan plantillas y equipaciones año tras año, cada año los desarrolladores se esfuerzan cada vez más en sorprender y llevar cuántas más novedades mejor para seguir buscando la experiencia más perfecta posible.

El camino de EA Sports para conseguir este reto fue encauzado desde la entrega 2008 con una jugabilidad que ha servido de base para que los ingredientes mejoraran en su calidad a medida que iban saliendo nuevas versiones anuales. La cumbre pareció alcanzarse en FIFA 13, con la que era considerada la mejor entrega de la historia de la franquicia, aunque pareció entrarse en un momento de estancamiento desde entonces.

En realidad, no fue así. Electronic Arts no ha dejado de innovar para convertir su saga deportiva en lo que es hoy. Con la entrada de la actual generación de consolas se estrenó el motor gráfico Ignite. FIFA 14 fue el primero en llevar la nueva tecnología, y aunque supuso un salto importante de calidad, lo más importante que logró esta versión es la de no notarse precisamente el cambio de motor. A Konami, sin ir más lejos, se le atragantó el salto al FOX Engine, aunque los resultados obtenidos en los dos últimos PES denotan que están cogiendo el ritmo adecuadamente.

FIFA 17 prepara su nueva temporada en la Gamescom

EA Sports sin embargo cogió el pulso rápidamente a Ignite, lo cual ha derivado en auténticas virguerías dentro del campo: se nota el paso del tiempo en el césped, los elementos que forman el campo de juego (sujeción de la portería o el banderín de córner) dejaron de ser estáticos y reaccionan al paso de la pelota o de los jugadores y la continuidad del juego (no hay saltos cuando se pitan faltas o sale el balón de los límites del campo) son los grandes elementos que se han ido puliendo gracias a la entrada del motor gráfico Ignite.

Sin embargo, a pesar de su indudable calidad, EA Sports ha decidido este año realizar un nuevo cambio. Uno que se veía a lo lejos y que ya habían probado en otra de sus franquicias deportivas, PGA Tour Golf: FIFA 17 ficha a la estrella indiscutible de Electronic Arts, el motor gráfico Frostbite, desarrollado por el estudio DICE.

Frostbite fue diseñado para crear el frenético shooter Battlefield, pero la herramienta ya se utiliza en innumerables títulos de la compañía, entre los que destacan los últimos Need for Speed, Star Wars: Battlefront o Dragon Age. La llegada a FIFA 17 se convierte en la novedad más destacada del nuevo simulador de fútbol, cambiando la manera de encarar los encuentros.

FIFA 17 firma con el Manchester United

El nuevo motor ha permitido a EA Sports el cambio técnico más visible desde la entrada de las nuevas consolas. Con las entregas anteriores existieron opiniones negativas que no veían suficiente el salto gráfico de la pasada generación a la actual. Con Frostbite, el debate se centrará a buen seguro en otros aspectos. La mejora se nota desde el primer momento en apartados como la iluminación o los rostros de los jugadores. Los futbolistas virtuales presentan un asombroso aspecto: el modelado es espectacular, desde el color, los poros y las imperfecciones de la piel hasta las animaciones. El único pero es un excesivo clipping en el uso de los planos cortos, sobre todo en repeticiones.

En el aspecto jugable, EA vuelve a conseguir un salto de motor sin consecuencias negativas. Los jugadores no notarán un cambio grande en la jugabilidad, por lo que se podrán adaptar fácilmente al nuevo FIFA. Lo que no quiere decir, ni mucho menos, es que no existan novedades, puesto que las hay.

El ritmo del partido, para comenzar, ha bajado su velocidad. FIFA 17 es probablemente la entrega con el ritmo más pausado de los últimos años al menos. El objetivo es intentar frenar los partidos frenéticos, dar más importancia al control del balón y potenciar el juego de combinación en lugar de los contraataques. Los delanteros rápidos siguen teniendo su dosis justa de ventaja, como en la realidad, pero este año los defensas están mejor preparados para impedir que esto se convierta en una losa.

El habitual contacto entre jugadores gana un poco más de protagonismo durante un partido de FIFA 17. En años anteriores era habitual utilizar el cuerpo para lograr  la posición en un uno contra uno. En el nuevo FIFA será fundamental utilizar correctamente el cuerpo, y no solo en un duelo individual por la posesión del balón, sino para encararse con opciones de ventaja en el ámbito defensivo. Saber colocarse o anticiparse a las jugadas es un aspecto absolutamente prioritario a la hora de encarar un encuentro en el juego. Para ello es necesario utilizar el cuerpo del jugador, donde se nota además la envergadura del futbolista, y, sobre todo, marcar a la perfección los tiempos para atacar el esférico, puesto que este año se ha eliminado el automatismo que hacía que fuera muy sencillo hacerse con el control o golpear la pelota.

El elemento que más ha notado el cambio de motor gráfico ha sido el balón parado. Las faltas, penaltis o saques de esquina han sido totalmente rediseñados para enriquecer su utilidad. Los córneres se lanzan con un punto de mira para indicar el lugar en el que botará el balón. No hay el típico cambio de cámara en los mismos y ahora es posible colocar a los delanteros antes del lanzamiento. Los golpes francos han cambiado menos, aunque ahora es posible mover al lanzador antes de chutar a puerta para elegir el mejor ángulo en el que iniciar la carrera.

Mención especial merece el nuevo sistema para el lanzamiento de penaltis. Al igual que las faltas, durante los segundos previos al chut, el jugador puede elegir el ángulo y la distancia en la que iniciar la carrera. El principal cambio se encuentra en el apuntado: el jugador tiene que elegir la dirección y la fuerza del lanzamiento de la pena máxima durante la carrera del futbolista virtual. Coger la medida a la gran sensibilidad de los penaltis es clave para el correcto lanzamiento. De lo contrario, el balón puede irse al segundo anfiteatro con facilidad.

FIFA 17 - James Rodríguez

Durante los partidos, y haciendo gala también de la tecnología Frostbite, las condiciones atmosféricas tendrán mucho que decir. Lluvia, niebla, nieve y hasta la hora en la que se juegue el encuentro tendrá incidencia real en el mismo. La lluvia encharcará el césped e incluso en momentos con mucho sol, el astro rey puede llegar a cegar y entorpecer el desarrollo normal de los 90 minutos.

Dejando atrás la jugabilidad, EA Sports ha incluido este año al fin un modo historia, el primero de la franquicia. Desde que 2K lo introdujera en su simulador de NBA, se esperaba algo similar en los títulos de fútbol. En FIFA 17 debuta ‘El Camino’, un modo en el que habrá que seguir la carrera meteórica de Alex Hunter, un jugador ficticio con grandes aspiraciones en la Premier. Hay que acompañar a Hunter desde niño hasta su paso por la profesionalidad.

Hunter es la tercera generación de futbolistas de la familia. No solo hay que decidir con el balón en los pies, sino que también hay que entrar en la relación del joven con todo lo que le rodea: familia, amigos, entrenadores, mánagers… La historia es un gran primer paso para la primera edición de este modo, aunque peca de repetitiva y le falta ambición. Trasladar el sistema de decisiones de juegos como Mass Effect es una gran idea, pero a la hora de la verdad no tiene una gran trascendencia en el juego. La historia se materializa igual independientemente de la elección del jugador en su respuesta y tan solo es decorativo convertir al jugador con una actitud chulesca o ser modesto. Es una primera piedra disfrutable, pero con visos de ser mucho más en próximos FIFA.

Los demás modos de juego se mantienen prácticamente igual que en ediciones anteriores. El principal para EA Sports vuelve a ser FIFA Ultimate Team, y es el que más mejoras se ha llevado. En esta ocasión hace su debut FUT Champions, un submodo en el que el jugador debe participar en todos los torneos marcados en un periodo de tiempo para conseguir jugosos premios, incluida una participación en torneos reales presenciales, por lo que hay que elegir la región real de cada uno. Todo lo demás se mantiene sin cambios con respecto al FUT del año pasado.

Si Ultimate Team es el niño mimado de FIFA, el modo Clubes es el más perjudicado año tras año. EA Sports lo mantiene dentro de sus filas, que visto lo visto es un gran logro, pero no termina por añadir novedades que alegren a su gran número de seguidores. Se trata de uno de los modos más jugados en Internet, cada jugador crea su propio futbolista virtual en el que participará, junto a sus amigos, en torneos online con un equipo propio. Sin embargo, nada hace prever que se vayan a traer nuevas opciones y mejoras.

Lo mismo ocurre este año con el fútbol femenino. La entrada de las chicas con las mejores selecciones el año pasado fue una alegría para los aficionados. Pero en lugar de ampliar con nuevas selecciones o con la posibilidad de jugar con las futbolistas en competiciones reales, no ha mejorado en nada. No hay clubes ni ligas, tan solo la opción de jugar encuentros amistosos como el año pasado. Se esperaba la inclusión este año de equipos tan potentes como el Bayern alemán o el PSG francés, algo que no ha ocurrido finalmente.

En el tema de licencias deportivas, de nuevo FIFA vuelve a llevarse el gato al agua con un largo número de competiciones y equipos reales. Este año además se han hecho con la exclusiva de la liga española, por lo que es el único juego en el que se podrá jugar con los 42 equipos principales. La Premier vuelve a ser la liga mejor tratada en FIFA 17, con todos los clubes, estadios y con la incorporación de los entrenadores en la banda, por lo que se puede ver a Guardiola, Mourinho o incluso a nuestro Karanka dando órdenes a sus jugadores y reaccionando antes las mejores jugadas. Los demás entrenadores tendrán que conformarse con modelados aleatorios que no reflejan la más mínima realidad, aunque solo aparecen si se enfrentan como visitante a un equipo de la Premier.

Para finalizar, el apartado sonoro es justo como se esperaba. La banda sonora vuelve a traer una selección espectacular de temas novedosos y los comentarios de Manolo Lama, Paco González y Antonio Ruíz casan en casi todo momento con lo que ocurre en el terreno de juego, incluidos los momentos del modo historia, donde han tenido que dar el resto en el estudio de grabación. En los demás momentos del juego, se intercalan frases conocidas y míticas de la saga con algunos chascarrillos nuevos.

En definitiva, FIFA 17 eleva el listón de los juegos de fútbol a un nuevo nivel, justo en el momento adecuado. Pro Evolution Soccer ha firmado este año la mejor entrega desde hace mucho tiempo y eso ha valido para que el estudio canadiense responsable de FIFA se pusiera las pilas, y de qué forma. Frostbite asombra por su acabado técnico, aunque da la impresión de que no ha tocado techo ni mucho menos. El clipping presente en las distancias cortas es sin duda parte de esa impresión. El modo historia ‘El Camino’ realiza un buen debut, pero también parece que no se ha querido forzar la máquina con visión de futuro.

9.2

Lo mejor

  • El cambio al nuevo motor gráfico Frostbite
  • La multitud de licencias
  • El tempo de los partidos

Lo peor

  • Clipping excesivo en las distancias cortas
  • El fútbol femenino se ha quedado en una anécdota
  • La ausencia de entrenadores reales fuera de la Premier

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